REDACCIÓN
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argos públicos, líderes políticos y empleados de diversas instituciones alicantinas, así como decenas de ciudadanos, guardaron ayer cinco minutos de silencio para rechazar el atentado terrorista en Álava que costó la vida a un guardia civil. Los alcaldes de Alicante y Elche, Luis Díaz Alperi y Alejandro Soler, respectivamente, encabezaron en cada uno de sus consistorios las muestra de luto y repulsa al atentado perpetrado en la casa cuartel de la Guardia Civil de Legutiano. Estos actos, también de solidaridad con los familiares del agente fallecido, Juan Manuel Piñuel, se desarrollaron ante las puertas de los ayuntamientos de Dénia, Villena, Elda y Benidorm.
El secretario general de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC); en Alicante, Manuel Monsálvez, instó a los máximos responsables de este Cuerpo armado a modernizar las medidas de seguridad en los acuartelamientos. Monsálvez exigió que se dote a los funcionarios de la Guardia Civil de "modernas medidas de autoprotección".