REDACCIÓN
El Gobierno de Aragón anunció ayer que recurrirá oficialmente al Gobierno central la inmediata derogación del decreto que permite abastecer de agua del Ebro a Barcelona desde Tarragona, al considerar que se ha superado, con las últimas lluvias, la situación de emergencia por falta de recursos hídricos. Asimismo acordó interponer un recurso de inconstitucionalidad contra el artículo 3 del citado decreto, por entender que permite la venta de derechos de agua.
En una comparecencia ante la prensa al término del Consejo, el vicepresidente aragonés, José Ángel Biel, informó de que también se requerirá a la Generalitat de Cataluña que reconozca formalmente que se han superado las circunstancias de excepcionalidad y le instó a que se abstenga de realizar "actuaciones amparadas en el citado real decreto al no existir cobertura legal de las mismas".
Si ni el Gobierno ni la Generalitat atienden estos requerimientos, en un "plazo razonable" de tiempo, que Biel no concretó, el Ejecutivo aragonés tiene decidido acudir a los tribunales ordinarios para pedir que un juez ordene la aplicación de la disposición final tercera del decreto-ley. En esta disposición se establece que el decreto tendrá vigencia hasta la superación de las circunstancias de extraordinaria necesidad que motivaron la aprobación del decreto. Fuentes de la Presidencia del Gobierno aragonés apuntaron a Efe que el plazo legal para dar respuesta a un requerimiento es de treinta días, aunque ello no quita para que se pueda decidir intervenir antes si se produce una "hipótesis" contraria a los intereses de Aragón, como que comenzaran las obras del trasvase.
Cuando la Generalitat estableció la situación de emergencia, a finales de marzo, el agua embalsada en el sistema Ter-Llobregat rondaba los 122 hm3 y ahora se ha superado la llamada Situación de Emergencia II, con 180 hm3, es decir 60 más que cuando se declaró la emergencia.
En este sentido, el conseller de Medio Ambiente, José Ramón García Antón, señaló ayer que la petición del Gobierno de Aragón refleja "el gran fiasco de la política hídrica del PSOE estatal. La posición de Iglesias no tiene nombre. El trasvase debe hacerse a Barcelona y también a la Comunidad Valenciana, Murcia y Almería".
Cortes Valencianas
Por otra parte, el jefe del Consell, Francisco Camps volvió a reclamar el trasvase del Ebro en las Cortes Valencianas como medida de "descontaminación" frente a las desalinizadoras Camps respondió así a una pregunta de la portavoz del grupo Compromís, Mónica Oltra, sobre las medidas que el Consell ha adoptado en materia medioambiental para combatir la contaminación. El presidente aseguró que el trasvase del Ebro "sería una medida de descontaminación en relación a lo que significaría la contaminación del medio marino de las desalinizadoras que propone el Gobierno socialista", señaló el presidente de la Generalitat.