V. R. / P. R. F.
La figura de los barones regionales del Partido Popular saldrá reforzada tras el congreso nacional de Valencia si prospera sin enmiendas una propuesta en este sentido incluida en la ponencia de estatutos presentada ayer por los populares. El documento propone la creación de un nuevo órgano interno denominado Comité Autonómico que estará integrado por el presidente del partido, el secretario general y los presidentes regionales de los distintos territorios. Estos pasarán a denominarse "presidentes autonómicos", al igual que los secretarios regionales, que pierden ester adjetivo para denominarse también "autonómicos". Es decir, Francisco Camps pasaría a ser el presidente autonómico del PP de la Comunidad Valenciana y Ricardo Costa sería el secretario autonómico. Pero además Francisco Camps tendría un poder de interlocución casi absoluto con Génova en detrimento de las organizaciones provinciales.
El preámbulo de la ponencia de estatutos es toda una declaración de intenciones sobre la aspiración de Rajoy de potenciar la estructura autonómica y justifica la creación del nuevo órgano interno por el objetivo de "fortalecer la estructura territorial del Partido Popular" para adecuarla al "especial esfuerzo de coordinación que requiere el proceso de trasferencia de competencias de las Comunidades Autónomas que ha permitido a España convertirse en uno de los países más descentralizados del mundo". Y sigue: "Que nos ha dado el periodo de libertad y prosperidad más importante de nuestra historia y donde nuestras prioridades deben centrarse en la cooperación, cohesión y la igualdad entre todos los españoles". En el fondo, la ponencia propugna la creación de un órgano nuevo que potencia la figura de los barones -hasta ahora participan como natos en el comité ejecutivo- cuyo peso está cobrando especial relevancia en la etapa de renovación que vive el PP por su sustento de la figura de Mariano Rajoy.
Según la nueva propuesta de estatutos, los barones no sólo debatirán y opinarán en el consejo autonómico sobre cuestiones que afecten a la estrategia de su partido en materia territorial, sino que además podrán participar en las reuniones del comité de dirección -órgano reducido de gobierno interno- cuando así lo considere oportuno el presidente nacional. En el tramo final de la pasada legislatura, Mariano Rajoy eliminó las reuniones denominadas maitines en la que participaban los notables del partido para marcar la estrategia.
La decisión, que todavía tendrá que pasar por el tamiz de un congreso que se presenta más convulso de lo esperado, deja a provincias como Alicante en una situación de pérdida de interlocución con Madrid. Cabe recordar, que la dirección del PP en las comarcas alicantinas, controlada por José Joaquín Ripoll, tiene más militantes censados y, por tanto, más compromisarios en el congreso que la provincia de Valencia, afín a Camps.