FRANCISCO D. GONZÁLEZ
Malos tiempos para la obra pública. El "keynesianismo" propugnado desde el Gobierno central para reactivar la economía a través de la inversión en infraestructuras no tiene, de momento, su continuación en la Comunidad Valenciana. El Ejecutivo de Francisco Camps ha recortado durante el primer trimestre del año la licitación de proyectos en las tres provincias casi un 40% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Además de situarse en las antípodas de la política del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de acelerar la contratación de obra pública para estimular la economía, este fuerte desplome de la inversión va a dificultar que se pueda absorber el empleo destruido por la crisis de la construcción residencial, según mantienen fuentes del sector. Y es que el paro del ladrillo en la provincia de Alicante supera ya los 16.000 desempleados
Los datos de la patronal de las grandes constructoras, Seopan, indican que la Generalitat licitó el año pasado en la Comunidad obras por valor de 542,9 millones de euros, mientras que en este ejercicio la inversión ha caído hasta los 336,5 millones. Frente a estas cifras, el Estado ha duplicado los fondos destinados a obra pública en la Comunidad. De hecho, la Administración central aumentó su licitación un 138%: de los 218,3 millones de euros invertidos en los tres primeros meses de 2007, ha pasado a licitar obras por más de 520 millones.
La provincia de Alicante ha visto cómo en estos tres primeros meses de 2008 la inversión del Estado ha paliado el descenso de la licitación del 20% promovida por el Consell. Y es que la falta de liquidez de la Generalitat va a impedir que a corto y medio plazo se acometan grandes proyectos tanto en Alicante como en el resto de la Comunidad. "El Gobierno central va a ser el que tenga que tirar del carro para salir del atolladero recurriendo al déficit y aumentando la licitación", comentan desde el sector de la construcción.
Asimismo, las corporaciones locales tampoco han recogido el testigo. La Administración local ha reducido un 70% la licitación en la Comunidad; en Alicante, tan sólo se han contratado obras por 27,6 millones de euros frente a los más de 95 del pasado año, que coincidió con la celebración de las elecciones municipales y autonómicas. "Los ayuntamientos no tienen dinero, y la caída de los ingresos fiscales que se recaudaban gracias al ladrillo va a mermar su capacidad inversora", apuntan fuentes empresariales.
PSPV
"Ahora es crucial invertir"
"En la actual coyuntura económica resulta crucial que el Consell haga lo mismo que el Gobierno central: acelerar la licitación y puesta en marcha de la obra pública para responder al ajuste de la construcción residencial y recoger la mano de obra de este sector". Para el portavoz de Infraestructuras del PSPV en las Cortes Valencianas, José Antonio Godoy, las cifras de licitación demuestran que la inversión en carreteras y ferrocarril "no es prioritaria" para el Ejecutivo autonómico y que "se gasta el dinero en otras cosas". "El Consell -agrega Godoy- quiere ocultar que no se está invirtiendo en Alicante con maniobras de distracción".