F. J. BENITO
La naviera Maersk, líder mundial en el tráfico de contenedores, tiene previsto dejar de operar con sus barcos en los próximos meses en el Puerto de Alicante al no haberse cumplido las expectativas previstas cuando el pasado febrero decidió regresar a los muelles. La falta de carga suficiente que manejar, la fuerte competencia en precios de Valencia -puerto por el que, curiosamente, resulta más económico exportar e importar el mármol de la provincia- y cierta indolencia de los gestores alicantinos, según denuncia de la comunidad portuaria, abocan a la desaparición de un tráfico que da categoría y trabajo al Puerto, pues la repercusión económica, sólo de los alrededor de 300 contenedores que mueve Maersk al mes, se acerca al millón de euros, según apuntó José Manuel Trujillo, agente de aduanas de la compañía en Alicante. Cantidad a la que hay que añadir el valor de la mercancía que se exporta e importa desde de la provincia. "Primero bajaron los precios para ver si conseguían captar mayor cuota de mercado, pero mucho me temo que fue el principio del fin porque nos consta que en los próximos meses dejarán de operar, un palo para todos".
Trujillo se mostró muy pesimista sobre el futuro comercial del Puerto. "Si los alicantinos cuyos ingresos dependen del Puerto no nos movilizamos se corre el riesgo de que se pierdan muchos puestos de trabajo y lo que vemos es que la fundación creada para impulsar el comercio del mismo no ha hecho nada".
Por su parte, el director del Puerto, Juan Ferrer, aseguró que no tiene constancia oficial del futuro abandono de Maersk, aunque admitió que "es cierto que existe preocupación en la comunidad portuaria por la caída que ha habido de algunas mercancías debido a la desaceleración de la construcción y el descenso general del consumo en Canarias y Baleares, islas que se abastecen desde Alicante. No obstante, Alicante es un gran puerto "feeder" (los barcos recogen carga para llevarla a los puertos donde operan las navieras transoceánicas); y lo seguirá siendo. Maersk no es la principal naviera y tanto Boluda como Contenemar, entre otras, funcionan muy bien".
Sobre las denuncias de algunos agentes de la comunidad portuaria por la pérdida de competitividad del Puerto de Alicante respecto al de Valencia, Ferrer sostiene que "es complicado de controlar y no es sólo un tema de tarifas portuarias, depende de otros factores como las comisiones de los agentes" y descarta que el problema resida en el Puerto.
La salida de la naviera Maersk, según anuncia su agente de aduanas en Alicante, no implicará que sus contenedores dejen de recalar en el Puerto. "Normalmente las compañías que no operan en un puerto pero tienen clientes que utilizan los barcos que el argot se denominan buques-autobús que cargan mercancía de varias empresas de logística y las llevan después a los grandes puertos, en nuestro caso Algeciras, Valencia o Barcelona", explicó José Manuel Trujillo.
El Puerto recuperó sólo hace tres meses -febrero- la línea de contenedores Alicante-Algeciras-Lisboa-Orán operada por Maersk, la naviera más importante del mundo, que trabaja con dos buques, el Merito y el Felicitas -la capacidad de cada uno es de quinientos contenedores pero el transporte medio desde Alicante no supera los setenta- atendidos por la consignataria Marítima del Mediterráneo.
La flota de Maersk Line está formada por más de 500 buques portacontenedores con capacidad para más de 1.700.000 TEU (unidad equivalente a un contenedor de 20 pies);. Esto garantiza una amplia cobertura de gran fiabilidad a nivel mundial. La extensa red de buques feeder, camiones y trenes especiales, permite ofrecer un concepto único de servicios puerta-a-puerta. Cuenta con una plantilla de 30.000 trabajadores y trabaja en puertos de 125 países.
La Autoridad Portuaria de Alicante espera que la ampliación de la capacidad del Puerto con la construcción de los muelles 19, 21 y 23 en la dársena de Poniente dote al recinto de potencia para entrar a medio plazo en el listado de los diez primeros puertos de España de interés general. Actualmente, sin embargo, el Puerto ocupa el puesto 23 de España en volumen de tráfico de mercancías y durante el año 2007 la falta de infraestructura lastró el nivel de crecimiento experimentado en los últimos años. El Puerto cerró el pasado ejercicio con un tráfico total de 3,7 millones de toneladas, prácticamente las mismas que en 2006, aunque el balance económico final fue positivo, porque tras una facturación de 16,5 millones de euros, los beneficios serán de 4,2 millones. Destacó el incremento de los pasajeros de cruceros -70.000 turistas, un 33% más que el año anterior-. En cuanto al tráfico de contenedores el Puerto movió 180.000, un 4% más que en 2006. Los rectores del Puerto esperan que la puesta en marcha de las nuevas infraestructuras permita crecer un 8% este año, aunque el primer trimestre del año no fue muy bueno.
Por otro lado, Terminales Marítimas del Sureste, finalizó el jueves el montaje de las dos nuevas dos grúas pórtico mediante el izado de las plumas, pieza central de la maquinaria que cuenta con 43 metros de longitud y que supone el último paso en su proceso de construcción.