P. ROSTOLL
o habrá cambios pese a la ofensiva hídrica del PP en las últimas semanas. "Va a ser la misma política que durante la pasada legislatura", dejó claro ayer en Alicante la secretaria de Medio Ambiente de la dirección federal del PSOE, Soraya Rodríguez, durante un acto en el que reunió a los alcaldes y cargos locales del puño y la rosa en la provincia. Los socialistas, dijo, están satisfechos con su política de agua porque "los objetivos se han cumplido" y, aunque reconoció que al partido le hubiera gustado tener un mayor respaldo electoral, consideró que "lo principal" no son las citas con las urnas sino que el suministro esté garantizado, algo que, según los socialistas, se ha producido desde el año 2004.
La dirigente socialista mantuvo la tesis socialista sobre el trasvase del Ebro a Barcelona, según la cual se trata de una operación similar a las que ya se han realizado en el área metropolitana de Valencia. "Y tengan por seguro que, si hay una necesidad aquí, se cubrirá de la misma manera", apuntó Soraya Rodríguez que rechazó la existencia de una doble vara de medir para llevar el agua del Ebro a Barcelona cuando, por contra, hace cuatro años se derogó la conducción hídrica a las tres provincias valencianas. "No tiene nada que ver con lo que se está reclamando para la Comunidad, Murcia y Almería en un intento del PP de discriminación y de enfrentamiento territorial", apuntó la responsable de la dirección federal del PSOE.
Al encuentro acudió, finalmente, el primer edil de Benferri, el socialista Luis Vicente Mateo, que, en defensa de las tesis trasvasistas que mantiene desde hace años, participó el pasado miércoles "junto a agricultores de mi pueblo", señala, en la constitución de la plataforma de alcaldes impulsada por el PP. Mateo, presionado por Antonio Amorós para que no fuera a la cita, volvió a insistir en que la desalación no es la solución al problema del agua en la provincia y volvió a poner su pueblo, donde funciona una desaladora desde hace doce años, como ejemplo. "El Plan Agua es muy difícil de defender en nuestra provincia. Nuestro actual mensaje la gente no lo entiende y no genera ilusión. No vamos por el buen camino", señaló Mateo que consideró que el PSPV no es capaz de "trasladar a Madrid la realidad de nuestra tierra". Le contestó con dureza el síndic en las Cortes, Ángel Luna, que le acusó de "hacer el juego al PP". Mateo, frente a la debacle del PSPV, ganó las municipales por mayoría absoluta con el 70% de los votos.
Problemas para hacer que cale el mensaje socialista
No hubo ni un sólo alcalde o cargo público socialista de la provincia que se saliera del guión establecido por Ferraz. Y, además, la mayoría de los alcaldes sólo acertaron a dibujar un escenario de dificultades, algo evidente por otra parte, para hacer llegar el mensaje a los ciudadanos. Frente a eso, a modo de argumentario, los socialistas van a intentar trasladar el mensaje de que su alternativa, centrada en las desaladoras, tiene agua de más cantidad, mayor calidad y menor coste. En todo caso, la mayoría de los asistentes reconocieron que el PP ha logrado que cale el mensaje de discriminación hídrica de la Comunidad Valenciana como una cuestión, incluso, de carácter identitario. En este sentido, la dirigente federal del PSOE reclamó a los populares que aparquen la politización del conflicto hídrico. "La posición de los dirigentes populares es maniqueista y el PP debe dejar de utilizar demagógicamente el tema del agua", apuntó Soraya Rodríguez. La responsable socialista de Medio Ambiente manifestó, en cualquier caso, que el Gobierno de Zapatero está abierto a buscar acuerdos para llevar el agua donde haga falta y ha insistido en que este es un recurso natural "sobre el que no se debe hacer política, sino gestionar".