A. P.
E
n medio de la polémica por el compromiso de integración de los inmigrantes, un estudio del Observatorio de Inmigración de la Universidad de Alicante advierte de la "dejación" del Consell en políticas públicas de integración y del uso de este colectivo como "arma arrojadiza" contra el Gobierno estatal. El informe, realizado para el Centre d'Estudis de Temes Contemporanis de Cataluña, aborda temas demográficos, culturales y socio-económicos de la inmigración en la Comunidad.
El autor del informe, Carlos Gómez Gil, considera que "en modo alguno se puede afirmar que en esta región se haya seguido, o incluso se siga, modelo alguno de intervención sobre las migraciones llegadas, que en muchos casos se encuentran abandonadas a su suerte". Gómez recuerda que en los 90, ONG y entidades religiosas comenzaron a atender esta llegada mientras las administraciones delegaban en ellas asuntos claves como la atención sanitaria a este colectivo. En el año 2000, las instituciones públicas asumen competencias como sanidad, educación y atención social, si bien "en la medida en que muchas actuaciones dependen de las políticas municipales, su desarrollo es muy desigual en el conjunto de la Comunidad", apunta el experto, que destaca el esfuerzo integrador de algunos municipios y añade sobre la financiación novedosa del fondo de acogida que el Gobierno central facilita a la Comunidad para integración de inmigrantes que "no se conocen bien los programas de nueva implantación ni la aplicación precisa de estos fondos".
El autor afirma que la inmigración es "un elemento de enfrentamiento continuo", que oscila entre el "victimismo por tener que atender a los inmigrantes, acusándoles del deterioro de los servicios" hasta su uso como arma arrojadiza contra el Gobierno central, lo que "cansa" a los profesionales y "desorienta" a los inmigrantes.