Eran sobre las tres de la madrugada de ayer y cuando miles de alcoyanos disfrutaban de un placentero sueño un trueno de gran sonoridad interrumpió el silencio en la ciudad y alarmó a miles de vecinos.
Según informó el climatólogo, Enrique Moltó, entre las montañas alcoyanas se produjo una condensación de nubes debido a las bajas temperaturas que había en la capa alta de la atmósfera y a la entrada de vientos del noreste, húmedos y cálidos, que formaron la tormenta. Durante unos minutos, el cielo de Alcoy se iluminó por los rayos que caían sobre la ciudad. Durante la madrugada sólo se registraron cuatro litros por metro cuadrado. "Fue más el sonido de los truenos que el agua caída a causa de la tormenta", subrayó Moltó.