REDACCIÓN
Francisco Camps ofreció ayer consensuar con el Gobierno, partidos, entidades y municipios la política de integración de inmigrantes en la Comunidad para favorecer su contribución al avance de una región a la que "no venía nadie" mientras gobernó el PSPV. La oposición socialista, con extrema dureza, calificó de "engendro" la política de inmigración del PP mientras Compromís -el grupo que comparten en las Cortes EU, Bloc e Iniciativa- preguntó a Camps si el contrato de integración terminará marcando a los inmigrantes con "estrellas amarillas".
Camps respondió así, en la sesión de control de las Cortes, a sendas preguntas formuladas por los grupos socialista y del Compromís sobre la propuesta del Consell de introducir un contrato o compromiso de adhesión en la futura Ley de Integración del Inmigrante, que ha causado división de opiniones entre diversos colectivos sociales, políticos, sindicales y religiosos.
Según el portavoz parlamentario del PSPV, Ángel Luna, la propuesta de contrato es una solución "virtual y mediática" y solamente servirá para aumentar "la burocracia y las molestias" entre los inmigrantes. Para su homóloga de Compromís pel País Valencià, Mònica Oltra, ese contrato "discrimina y estigmatiza", generará "más racismo" contra ese colectivo y refleja la "miseria política" del Consell a la hora de afrontar su integración.