REDACCIÓN
La Junta Directiva de Coepa mostró en su reunión de ayer su inquietud por la "clara discriminación" que supone para la provincia de Alicante que el Gobierno de la nación haya aprobado el trasvase de agua del Ebro a Barcelona, mientras "niega con rotundidad una canalización para que agua en cantidad y calidad" pueda llegar a la Comunidad Valenciana.
Coepa manifestó además que, "a pesar de las dificultades y la atonía general", los empresarios tienen intención de mantener la actividad económica, siempre que se produzca una coyuntura adecuada. Los empresarios consideran positivas las líneas de actuación del Gobierno para reactivar la economía, aunque consideran que no son suficientes y que hay que avanzar en otras áreas como el control del IPC, la reducción de las cargas fiscales del impuesto de sociedades, el control de las fuentes y el coste de la energía y de los combustibles. Además ayer se recalcó "la necesidad de que el Gobierno agilice las infraestructuras necesarias" con especial hincapié que no se produzcan más retrasos en la ejecución del AVE.