S. E. /M. D.
T
reinta gatos, ocho perros, un palomo, tres palomas, una oveja y tres ejemplares sin identificar que se suman al último hallazgo de los trabajadores de la limpieza pública: un avestruz. En total son 47 los animales muertos encontrados en lo que va de año en la vía pública de la capital, frente los 54 que se recogieron en todo el 2007. Así, en cuatro meses ya se ha igualado casi la cifra de todo el año anterior. Desde la concesionaria de limpieza han activado un nuevo protocolo -como les obliga la normativa- para la recogida de estos cadáveres y han incorporado una cámara frigorífica en sus instalaciones para introducirlos hasta que otra empresa los recoge y se encarga de su incineración, según fuentes de la mercantil.
Es en los barrios periféricos de la ciudad donde más animales muertos se encuentran. Uno de los más espectaculares ha sido el reciente hallazgo del cadáver de un avestruz junto al cementerio de Alicante. Fueron los vecinos quienes dieron la alerta a la Policía Local, que avisó a los operarios de Inusa. Los trabajadores pusieron en práctica el nuevo protocolo y, con guantes, introdujeron al animal en una bolsa de plástico. Al encontrarse en avanzado estado de descomposición el ejemplar fue trasladado directamente a la incineradora de San Vicente del Raspeig, aunque normalmente los animales muertos son llevados a la Planta de Tratamiento de Alicante en la que se ha instalado una cámara frigorífica para mantenerlos hasta que otra empresa se hace cargo de ellos. Cómo ya se hacía anteriormente, se dio aviso al Seprona.
750 euros por orinar en la calle
La nueva ordenanza de limpieza, que el lunes se aprueba inicialmente y que saldrá a exposición pública en breve, fija la multa mínima en cien euros, frente a los seis euros de la todavía vigente. Así, tirar colillas o papeles a la vía pública se multa con cien euros. Además, orinar o defecar en la calle se califica como falta grave y se sanciona con 750 euros. Se prevé que la ordenanza entre en vigor antes de fin de año.