F. ARABÍ
La empresa irlandesa Midway, que cobró 1,8 millones de dólares al IVEX por montar el concierto de México que presuntamente no hizo, llegó a escena de la mano de Julio Iglesias. El ex director del instituto José María Tabares declaró al juez que, según "le dijeron", el artista "designó" a Midway y a otras dos firmas suyas para que explotaran sus "derechos de imagen". Pero esos derechos (375 millones de pesetas); ya los cobró nominalmente el cantante y, además, las facturas presentadas eran por gastos de organización. Tabares, antes de huir para evitar prisión, dejó unas cuantas pistas en el sumario judicial abierto por presunta malversación de fondos, falsedad documental y delito fiscal en la firma y ejecución del contrato "b" del IVEX con el cantante. Tabares, quien aseguró que en todas sus actuaciones recibía órdenes de Zaplana, abona la hipótesis de que las facturas por gastos de organización fueron presuntamente la vía para generar más beneficios al cantante y a terceras personas.