N. IGLESIAS
Inicia su etapa como máxima representante de la Fiesta alicantina. ¿Cómo ha sido esa primera toma de contacto?
Estupenda aunque todavía intentado asentar lo que ha pasado. Estoy muy agradecida a todos los que han permitido que este momento sea posible. Empiezo con mucha emoción y feliz.
¿Cómo vivió el momento en el que sonó su nombre como el de la nueva Bellea del Foc?
El instante en que dijeron mi nombre permanecerá entre los recuerdos más especiales de mi paso por la Fiesta. El apoyo, la cercanía de mis compañeras fue lo mejor. Fui la última en dar el paso para situarme entre las seleccionadas, llegué al centro del escenario y no sabía qué hacer o dónde ponerme, mis compañeras me miraron y ya hubo complicidad. Les dedico a ellas mi cargo. Alicante tiene este año siete bellezas del fuego.
Este es un momento propicio para los consejos. De los que le han dado hasta ahora, ¿con cuál se queda?
Especialmente con el de mi familia. Ellos me han dicho que disfrute lo que me está pasando y que no deje que los nervios nublen este momento.
Bellea del Foc del 2008 y como alguna de sus antecesoras especialista en Turismo. Compaginando las dos cosas ¿qué le gustaría aportar a Alicante?
Mi compromiso es el de representar y promocionar a esta tierra allá donde nos lleve el cargo. Para mí Alicante es un orgullo, algo que va más allá de cualquier calificativo que intente limitarse al sol y playa. Una provincia completa, con unas playas estupendas pero con una riqueza que va más allá. Para mí no le falta nada, turísticamente hablando. Además, tiene unas fiestas inmejorables, reconocidas ya internacionalmente.
Huye de los estereotipos para definir a Alicante. ¿Qué les diría a quienes limitan de igual manera a un mero posado la figura de las representantes de la Fiesta?
Nosotras somos mujeres alicantinas. Esto no es un concurso de misses. Estamos aquí porque nos une algo esencial que es ese sentimiento que te recorre el estómago al hablar de Alicante y especialmente la posibilidad de poder representar a la ciudad desde la posición de ser Bellea o dama del Foc.
Usted accede al cargo tras muchos años ligada a la Fiesta. ¿Cómo recuerda esa etapa y su visión de las representantes anteriores?
Desde hace catorce años estoy ligada a la Fiesta de Alicante, ahora desde mi Hoguera de San Blas Alto. En mi familia hay tradición, mi madre fue belleza de su hoguera y a ella le debo este momento. Hoy (por ayer); es el día de la madre y este momento se lo dedico a ella. Sobre las anteriores representantes yo tengo muchos recuerdos de cuando desde pequeña veía a la Bellea del Foc y a sus damas, para mí estaban como en un escalón más arriba, las miraba con mucha admiración. Nosotras cogemos ahora el testigo y casi no nos lo creemos pero hay que dejar a un lado esos nervios y eliminar cualquier barrera.
Habla de sus antecesoras con admiración. ¿Qué destaca de ellas? ¿Han podido hablar?
Cada una de ellas tiene algo especial y que las ha caracterizado. De Laura Chorro, por ejemplo, me quedo con su serenidad, con su templanza a la hora de representar y afrontar el cargo. De Raquel Alcaraz es un todo porque para mí es un referente. Si tengo que destacar un atributo sobre los demás diría su sabiduría. Y de Blanca Ortiz me quedo con su cercanía. De todas ellas sólo he podido hablar con Laura y me deseó mucha suerte.
¿Qué le gustaría aportar a la Fiesta? ¿Cree que hay alguna asignatura que con el paso de los años todavía queda pendiente?
Mi aportación y el reto sería el de acercar la fiesta a todo el mundo. Que sea participativa. Soy consciente de que hay gente que no comparte ese sentimiento de unión con estas celebraciones. Es importante que sigamos avanzando en abrir la fiesta a la calle y para ello es importante el papel de las barracas. En este punto ya se ha avanzado pero hay que seguir trabajando para que la gente pueda disfrutar y romper el alejamiento que les separa de las cosas positivas de las Hogueras.