SYLVIA ESCRIBANO
L
a medicina de familia es una opción cada vez menos atractiva para los nuevos médicos que salen de la facultad. En la Comunidad Valenciana el 18% de las 176 plazas de especialización MIR ofertadas en esta rama se han quedado sin cubrir porque no han sido demandadas por los facultativos que aprobaron el examen de 2008. Mientras, las 434 de otras especialidades -como cardiología, cirugía o ginecología- se han cubierto por completo, según fuentes del Ministerio de Sanidad. Quienes han superado la prueba y han seleccionado su especialidad tienen por delante entre cuatro y cinco años de preparación en centros sanitarios públicos.
La crisis de la especialidad de medicina familiar se extiende al conjunto del país, donde se han quedado sin cubrir 253 de las 1.859 plazas de formación ofertadas. La media nacional de plazas sin demanda es de un 13,61% y aunque la Comunidad Valenciana está por encima hay otras autonomías con índices de vacantes superiores. Es el caso de La Rioja (50% sin cubrir);, Castilla y León (42%); y Murcia (40%);. En el caso extremo están Andalucía, Cantabria y la Comunidad de Madrid, donde se han cubierto todas.
El vocal de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (Svmfyc);, Juan Quintana, explica que esta especialidad "en los últimos años vemos cómo se quedan puestos sin cubrir, sobre todo por el desconocimiento de la especialidad en las facultades y las condiciones de trabajo poco atractivas". En ello coincide el responsable de Comunicación de CC OO, Salvador Roig, que exige "más inversión en Atención Primaria y medidas para acabar con su masificación en este primer escalón de la asistencia". Así, "los recién licenciados optarían por esta opción en lugar de volver a presentarse al examen MIR para acceder a otra especialidad".