P. ROSTOLL
L
a dirección regional del PP no descarta, en esta ocasión y a diferencia de lo que ocurrió hace cuatro años, intentar moverle la silla a Joaquín Ripoll como presidente provincial de los populares. Ni mucho menos. De hecho, el malestar ayer en Valencia era evidente después de que el propio Ripoll anunciara su intención de volver a optar a dirigir el PP en las comarcas alicantinas entre acusaciones a Valencia de presiones a los compromisarios. "Está haciendo méritos y números para tener rival en el próximo congreso provincial", señalaron desde el entorno del presidente de la Generalitat, Francisco Camps.
Campistas y zaplanistas han vuelto a las barricadas a raíz de la elección de compromisarios para el congreso nacional del PP. Unos y otros han entrado en una guerra de cifras para hacer ver que cuentan con la mayoría en las comarcas alicantinas. De hecho, ambos sectores se atribuyen el control de la mayoría de los compromisarios entre acusaciones sobre la legalidad de la recogida de avales. Por lo pronto, la cúpula regional asegura disponer de más de doscientas firmas de los 286 electos en la Comunidad. La dirección controlada por Ripoll, por contra, dice tener el respaldo de más de ochenta firmas de los 122 delegados que se elegían en las diferentes asambleas. Ambos sectores, a modo de primera vuelta del cónclave provincial, juegan a hacer ver que disponen de mayoría en Alicante.
Los dos sectores, en todo caso, tienen una visión muy diferente del proceso. Desde Valencia ven la decisión de Ripoll de optar a la presidencia provincial de nuevo como una huida hacia delante "después de que el presidente Camps tiene mayoría entre los compromisarios". Desde la dirección provincial entienden que Valencia se encuentra en una situación de debilidad en la provincia. La tensión, en todo caso, entre ambas facciones que luchan por el control del PP en Alicante es más que evidente.
De hecho, el secretario general del PP, Ricardo Costa, retó ayer a Ripoll y la dirección provincial a denunciar públicamente si existen presiones a compromisarios en la provincia. "Si alguien pone en duda las elecciones del partido, su objetividad, el respeto a las elecciones de los compromisarios, o al reglamento del Congreso Nacional del partido, solo tiene que decirlo públicamente", aseveró Costa. El número dos del PP indicó que la dirección regional y las provinciales tienen "un gran respeto por todos" en la Comunidad, y se cree en su "integridad y objetividad". De hecho, agregó, "gracias a ellos somos la estructura regional del partido más reconocida a nivel nacional". "Yo defenderé a todos", aseguró el secretario regional del PP.