Etelvina Andreu empezó a ser conocida en los círculos socialistas alicantinos a raíz de su incorporación, antes de las elecciones municipales del año 2003, en una de las últimas ejecutivas locales que lideró Ángel Franco. Su nombre ya sonó para ocupar un puesto destacado en la candidatura que los socialistas presentaron en los comicios municipales de hace cinco años pero, finalmente, la propuesta, por diversas cuestiones, no llegó a cuajar. De todas maneras, apenas unos meses después, tras la victoria de los socialistas en los comicios generales de marzo de 2004, Etelvina Andreu fue nombrada subdelegada del Gobierno en la provincia por el nuevo Ejecutivo de Zapatero. Alejada ya del sector de Franco, la proyección de Andreu fue creciendo y, a los pocos meses de su designación para ocupar el Palacio de la Plaza de la Muntanyeta, nadie dudaba de que acabaría optando a la Alcaldía de Alicante. Dejó la subdelegación apenas dos meses antes de los comicios para competir con Luis Díaz Alperi en las municipales. Ahora, sin cumplir ni siquiera un año como concejal, retorna al equipo de Bernat Soria, con el que ya trabajó en la Universidad Miguel Hernández, pero, en esta ocasión, para seguir su carrera política en el Ministerio de Sanidad.