EFE
Lamata respondía así, durante la rueda de prensa para informar de los acuerdos del Consejo de Gobierno, a preguntas de los periodistas sobre la reclamación que hacen esas regiones de que a ellos se les dé el mismo trato que a Barcelona, que va a recibir un trasvase del Ebro para garantizar el suministro de agua este verano.
Fernando Lamata ha recordado que desde Castilla-La Mancha se envía todos los días agua a Murcia y a Alicante, y ha señalado que, si no se mandara, hoy no podrían beber en Murcia.
El vicepresidente de la Junta ha dicho que las quejas de los gobernantes de Murcia y la Comunitat Valenciana provocan ciertos "sentimientos" al Gobierno de Castilla-La Mancha, que no ha escuchado en ningún momento que "se reconozca el esfuerzo que está realizando Castilla-La Mancha, y eso duele".
Lamata se ha quejado de que en toda esta polémica por la autorización del Gobierno de la Nación de un trasvase temporal para garantizar el agua para consumo humano a Barcelona, que peligra por la importante sequía de este año, no se haya escuchado ni a los presidentes valenciano y murciano, Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, ni al presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, "dar las gracias" por enviar agua a Murcia y Alicante.
Sin embargo, ha dicho que sí ha escuchado "descalificaciones" en las que se acusaba a los castellanomanchegos de ser "insolidarios" y de que "queremos blindar el agua".
Lamata ha expresado el deseo del Gobierno regional de que todas estas polémicas que está habiendo "terminen en grandes acuerdos y proyectos que puedan ser aceptados por todos".
No obstante, ha indicado que la solución al problema "será agua para todos sí, pero agua para todo no", y ha explicado que "Castilla-La Mancha no va a negar agua para beber", pero "para desarrollo económico, para comer, vamos a discutirlo, porque aquí también tenemos que comer".
Además Lamata ha dicho que si lo que demandan los gobernantes de Murcia y la Comunitat Valenciana es un trato igual que el de Barcelona recibirán agua del Tajo para beber hasta que ya funcionen las desaladoras previstas, que pueden estar en 2010, fecha en que el proyecto de reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha fija el final del trasvase Tajo-Segura.
Lamata, que considera que "no hay derecho" a que los Gobiernos de la Comunitat Valenciana y Murcia estén impidiendo que se pongan en marcha las desaladoras, también se ha preguntado si Mariano Rajoy, que mañana asistirá en Toledo a la Junta Directiva del PP regional, "vendrá a hacer de embajador de Camps y Valcárcel para llevarse el agua de Castilla-La Mancha".
También ha preguntado al presidente nacional del PP si, por el contrario, va a apoyar a Castilla-La Mancha, donde PSOE y PP aprobaron por unanimidad un proyecto de estatuto por el que se pone fin al trasvase Tajo-Segura en 2015, en esa reivindicación que, según Lamata, tiene detrás "la razón y la justicia".