REDACCIÓN
E
l diputado del PP Eduardo Zaplana criticó ayer al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y al resto de barones territoriales del partido a los que recordó que no pueden ofrecer a Rajoy el respaldo de todos los compromisarios porque "los votos no los tiene nadie. Zaplana, en una entrevista a la cadena Ser, consideró que algunos dirigentes del PP, como el citado Camps, el murciano Ramón Luis Valcárcel o el andaluz Javier Arenas "se exceden" al ofrecer al líder del PP, Mariano Rajoy, los votos de todos los compromisarios de sus organizaciones autonómicas.
Para el ex portavoz en el Congreso, el PP "es un partido maduro" al tiempo que recalcó que los votos para el cónclave que se celebrará entre el 20 y el 22 de junio en Valencia "no los tiene nadie". Zaplana pidió respeto a las opiniones de cada persona dentro del partido, al ser preguntado por la posición que ha tomado en la crisis interna del PP la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. "Al PP -dijo Zaplana- le conviene desarrollar un debate sereno y no volver a épocas que es mejor olvidar". El ex ministro aseguró que en la formación hay "toda la libertad del mundo para que la gente que quiera se presente" y para que los compromisarios debatan y opten por la opción que crean mejor.
Zaplana reconoció sentirse "dolido" al no poder concurrir a las últimas elecciones en la lista por Valencia. El ex ministro, como se recordará, fue excluido a petición de Camps de la candidatura de la capital de la Comunidad tras siete años como presidente de la Generalitat y cuatro como diputado por Valencia. De hecho, el ex ministro admitió que ha perdido la relación con Camps a pesar de que "si ocupa el puesto que ocupa es porque yo lo decidí". "Fue -relata- una decisión muy personal que tomé bastante en solitario". Zaplana afirmó, en todo caso, que no se arrepiente de haber colocado a Camps porque, a su juicio, "en aquel momento estaba convencido de que eso era lo mejor" para la vertebración del partido y de la sociedad. "Además, entonces manteníamos una relación muy estrecha, que se rompió muy al principio y que en la actualidad no es muy fluida", explicó el antiguo jefe del Consell.
Eduardo Zaplana dijo no sentirse aludido por la intervención de Rajoy en Elche -en las que invitaba, a quién no estuviera cómodo, a marcharse del PP-, recordó que la construcción del partido es "obra de mucha gente" y abogó por defender, "sin mirar ningún tipo de apellido ni denominación", a todo el que ha contribuido a su desarrollo. "En el PP todos somos pocos y cuantos más vengan a sumar fuerzas mejor", manifestó Zaplana, quien ha asegurado encontrarse en la posición política que desea como "diputado raso". El ex ministro reivindicó el trabajo de los parlamentarios y aseguró que la política no solo se hace desde cargos de responsabilidad, al tiempo que ha indicado que hará siempre lo que pueda "para que el PP no meta la pata y no se equivoque".
El ex presidente se ha referido a la situación del PSPV, del que ha dicho que lo ha hecho "francamente mal en los últimos años" y ha deseado que encuentre una ubicación política correcta, "por el bien de la democracia", ya que, a su juicio, "la alternancia es básica".