J. A. B. MADRID
Los objetivos de la "cumbre" entre Camps y Aguirre quedaron relegados a la nada por la situación interna que vive el PP tras su derrota electoral el 9-M. Los esfuerzos de uno y otra en destacar el bautizado como "eje de la prosperidad" fueron inútiles, pese a que en sus intervenciones iniciales ante la inusitada cantidad de periodistas congregados para la ocasión se centraron en destacar la importancia económica que concentran ambas comunidades.
El de ayer era el tercer encuentro de "alto nivel" entre ambas administraciones, aunque los dos mandatarios se han entrevistado en más ocasiones, la última para firmar un acuerdo de cooperación cultural. Al encuentro de ayer, que se prolongó algo más de hora y media, se incorporaron cuatro consellers de la Generalitat -Serafín Castellanos, Mario Flores, José Ramón García Antón y el vicepresidente segundo Gerardo Camps- y otros cuatro de la Comunidad de Madrid, titulares de carteras con las mismas competencias.
El contenido de la "cumbre" no suscitó interés alguno para los casi 200 informadores y técnicos acreditados. Todas las preguntas se dirigieron a los asuntos internos del PP. Aunque casi nadie de los presentes se interesó por ese contenido, los dos presidentes reclamaron la construcción de una autopista entre Valencia y Madrid alternativa a la A-3 y una reunión urgente con Fomento para acelerar las obras del AVE. También exigieron que se aumente la financiación de ambas comunidades con el superávit de las cuentas del Estado.