F. J. B. / J. P.
Las intensas lluvias caídas la semana pasada sobre los embalses de la cabecera del Tajo -en algunos puntos se llegaron a registrar hasta cien litros por metro cuadrado- han posibilitado que el complejo de embalses de Entrepeñas y Buendía hayan ganado en siete días 24 hm3 -datos en tiempo real de la Confederación Hidrográfica del Tajo-, cifra que rompe cuatro meses de descensos contínuos en el nivel del agua embalsada y aleja hasta junio la posibilidad de que el Ministerio de Medio Ambiente se viera obligado a cerrar el trasvase Tajo-Segura al alcanzarse los 240 hm3 a partir de los cuales la ley impide en envío de caudales. Ayer, la reserva estaba en 282 hm3 y se espera que la semana que viene pueda, incluso, aumentar con lo que se abriría la puerta a la posibilidad de estudiar un trasvase para regadío, tal como anunció el Gobierno el pasado 28 de marzo, cuando autorizó el envío de 39 hm3 hasta junio para el abastecimiento urbano de Alicante y Murcia. La situación sigue siendo, no obstante, muy complicada debido a que la falta de precipitaciones ha hecho que Entrepeñas y Buendía embalsen en estos momentos 110 hm3 menos que el año pasado por estas fechas y 348 hm3 menos que la media de los últimos cinco años. La cuenca del Júcar también recupera caudales a iniciar la semana con 15 hm3 más que hace siete días y un total de 793 hm3 embalsados (23%);. La situación más delicada sigue registrándose en el Segura con una reserva de 219 hm3 (19%); y embalses como el oriolano de la Pedrera, donde sólo había ayer 77 hm3, cuando tiene capacidad para 246 hm3. En cuanto a las cuencas internas Cataluña, destino del trasvase Ebro-Tarragona-Barcelona, las lluvias de la semana posibilitaron la entrada de casi 7 hm3. Por otro lado, el Comité de Crisis de la Cuenca del Segura se reúne esta mañana en Murcia para analizar el panorama de futuro ante la persistencia de la sequía. El Sindicato Central de Regantes del Tajo-Segura lo hará por la tarde para analizar los acuerdos matinales. El vicepresidente del Sindicato, Manuel Serrano, afirmó ayer que los regantes acuden a la reunión sin una postura definida. "Yo voy a escuchar. Cualquier tipo de reflexión se hará allí y el comité decidirá", aseveró. En su opinión, cualquier análisis debe de olvidar la controversia política generada por el trasvase del Ebro para Barcelona. "Creo que va a ser así. Cada uno es lo suficientemente mayor como para no cometer errores. Las decisiones serán las que serán y si alguien quiere interpretarlas desde el punto de vista político será su problema. Yo tengo la impresión de que no todo el mundo dice las cosas como son". Serrano considera, por otro lado, un avance la unión de las áreas de los ministerios porque "no puede ser Agricultura vea viable el envío de agua a los regantes y que Medio Ambiente lo acepte o no". Desde que comenzó el año las lluvias en l´Alacantí, Vinalopó y Vega Baja han caído un 70% sobre el mismo periodo de 2007, lo que confirma un nuevo año seco.