JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ
E
l Ayuntamiento de Alicante ha sido condenado a indemnizar con 5.600 euros más los intereses a un hombre que resultó herido durante una mascletà en el año 2002, según la sentencia a la que ha tenido acceso este diario. La corporación se negaba a reconocer las secuelas físicas que la víctima sufrió por el accidente pirotécnico y sólo estaba dispuesto a pagar por los días en que el afectado estuvo de baja. El juez de lo Contencioso-Administrativo ha anulado esa resolución por considerarla contraria a derecho. El fallo es firme y contra él no cabe recurso. En el accidente resultaron heridas otras siete personas.
Los abogados que han llevado el caso, Rafael Agulló y Ángel Prada, destacaron que el Ayuntamiento se había negado a pagar en todo momento las cantidades reclamadas por las lesiones, a pesar de que habían sido reconocidas por el forense del juzgado.
Los hechos ocurrieron el 21 de junio de 2002 cuando el afectado, José Antonio López, se encontraba en la Plaza de los Luceros siguiendo la mascletà desde la zona habilitada por la corporación para el público. Una vez iniciado el disparo de los cohetes, algunas de las carcasas salieron disparadas contra el público. El hombre resultó herido con quemaduras en las piernas cuando dio una patada a un artefacto que se dirigía hacia el público antes de que estallara.
La víctima presentó una denuncia en el juzgado de guardia contra el Ayuntamiento por las lesiones sufridas. Sin embargo, la vía penal fue desestimada porque el juez porque no se consideraron los hechos constitutivos de delito.
Cuando se señaló el juicio, algunos afectados se personaron en el juzgado interesándose sobre qué tenían que hacer para reclamar, aunque allí se les indicó que ya estaban fuera de plazo.
La reclamación se presentó por los fallos en el funcionamiento de los servicios públicos para garantizar la seguridad a los asistentes al evento pirotécnico. El Ayuntamiento en su día tan sólo se ofreció a indemnizar por los días en los que el herido estuvo de baja y no reconocía ninguna de las secuelas físicas que sufrió, pese a que venían acreditadas por el informe forense.