D. COELLO /J. A. M.
La Fiscalía de Alicante remitió en la tarde de ayer un fax a la Policía Local de Altea para solicitar a los agentes que investigaran el caso de la madre de Altea que realizó ayer un llamamiento en este diario para que se ingrese a su hijo con trastornos mentales después de haber sido agredida y amenazada en más de una ocasión, como confirmaron fuentes judiciales y policiales. La mujer denunció a mediados de marzo que su hijo la había agarrado con fuerza del cuello durante un brote psicótico y fue ingresado en el Hospital de La Vila, donde recibió el alta el pasado miércoles pese a que el médico reconocía en su informe que debería estar ingresado en un centro las 24 horas.
Así lo recomiendan también los psicólogos que lo tratan y los forenses que han realizado el informe para el juicio por maltrato que se celebrará en breve. Sin embargo, el joven fue del hospital al domicilio en el que convive con su madre, que confesó que se encierra con llave en su habitación porque está atemorizada y teme por su vida.
El presidente de Afema, José María Sánchez Monje, insiste en que sólo un 3% de las personas con enfermedad mental -un 10% de la población las padece- pueden ser agresivos y asegura que el índice de violencia es menor entre la población con patologías psiquiátricas. "De las 3.000 muertes violentas que hubo en España el año pasado, sólo 12 fueron obra de personas con enfermedad mental", afirma.
Por su parte, la concejal de Bienestar Social de Elche, Vicenta Pérez, cifraba ayer las necesidades de atención de la ciudad en 120 plazas en centro de día y en 60 plazas para internar en residencia. "El 99% de los casos de enfermos mentales que hay en Elche están siendo atendidos por los familiares. Hay una falta de recursos generalizada en la Comunidad Valenciana, donde hay un plan de salud mental sobre el papel, pero que nunca se ha puesto en práctica", opinó la edil ilicitana.