REDACCIÓN.
El presidente del Círculo de Empresarios, Claudio Boada, se sumó ayer al debate abierto tras la aprobación del trasvase de agua del Ebro a Barcelona para advertir de la necesidad de impulsar un pacto de Estado en materia de gestión de los recursos hídricos. Boada dio un paso más y afirmó que las comunidades autónomas de Valencia y Murcia "deben tener los los mismos derechos" que Barcelona a la hora de resolver el déficit de agua.
El representante de los empresarios precisó que "los ríos no son de la comunidad autónoma por donde pasan sino del país", para concluir que "es una vergüenza que estemos en esta situación, cuando se debería haber abordado hace años una solución al problema". Boada subrayó, además, que "quizás se haya ido demasiado lejos" en la transferencia de competencias sobre el agua, ya que "todos se permiten opinar y en esto sería bueno que el Estado Central tuviera más protagonismo".
Por otra parte, la batalla del agua volvió a situar en la primera línea de declaraciones al alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, quien apeló a la "responsabilidad" y "al diálogo" entre territorios para afrontar una situación "excepcional" en Barcelona causada por la falta de agua. En este sentido, explicó que la llegada de agua del Ebro al área metropolitana al afirmar sólo representará un 10 por ciento del abastecimiento de la ciudad.
La toma de posiciones por parte de los representantes diferentes territorios nacionales dio el salto a Zaragoza donde el presidente de la Diputación de Zaragoza (DPZ);, Javier Lambán definió de "especulativas y depredadoras" las políticas que "practican los valencianos y los murcianos".