En este sentido, Serna aseguró que el "ataque" del presidente del Consell es "inadmisible" y que "no lo asumirían ni los independentistas radicales". Sin embargo, consideró que "es comprensible que Camps esté muy disgustado porque haya sido un Gobierno socialista y no del PP el que haya solucionado el problema del agua en la Comunitat, pero debería comportarse como un político mayor de edad".
La diputada socialista aseguró que "no tiene sentido" que el Gobierno valenciano reclame una solución como la que se plantea para Barcelona cuando la Comunitat "ha sido pionera en el uso de los bancos públicos de agua con los regantes del Tajo" y puntualizó que la única diferencia "es que aquí ya estaba hecha la infraestructura y en Barcelona tienen que hacerla".
En cualquier caso, insistió en que la Comunitat "no padece los problemas de agua de la capital catalana", por lo que lo que está haciendo el Gobierno valenciano "es alimentar su obsesivo ataque al Gobierno de España".
Por ello instó al Consell a "abandonar su boicot al Gobierno central" y a "colaborar" para seguir garantizando el abastecimiento de agua en la Comunitat a través de las "nuevas fuentes de agua" como las plantas desaladoras de Alicante II y Torrevieja, con las que dijo "se lograrán 104 hectómetros cúbicos más de agua".
En este sentido, para la parlamentaria socialista la situación actual de la Comunitat en materia de agua debería de ser de "satisfacción porque somos la autonomía que realiza una mejor gestión hídrica y donde más agua disponible hay" en lugar de estar creando "problemas y situaciones ficticias".
Asimismo, consideró "inadmisible" que el presidente de la Generalitat "insulte tan gravemente" al presidente de España, cuando "él sabe perfectamente que el único presidente de España que ha traído el agua e inversiones la a la Comunitat ha sido José Luis Rodríguez Zapatero".
Serna aseguró que un presidente autonómico "no puede enfrentar al pueblo valenciano con el presidente de España" de la forma en que lo hace Camps, a quien acusó de "no respetar a las instituciones ni a los gobernantes democráticamente elegido", ya que, a su juicio, "la falta de respecto" de Camps contra el presidente del Gobierno de España "no se atreverían a asumirlo ni los independentistas radicales".