El concejal de Servicios y Mantenimiento, Andrés Llorens, explicó que el proyecto de restauración de la fuente de Gabriel Miró, que prevé que todo el conjunto escultórico permanezca cubierto de andamios durante el tiempo que duren las obras, está en este momento en fase de redacción y que una vez que esté terminado se llevará a la junta de gobierno para su aprobación y el consiguiente inicio de los trabajos. Aunque en agosto de 2007 se anunció el inicio de la restauración para los primeros meses de este año, todos los trámites citados demorarán la adjudicación y el comienzo de los trabajos hasta el final del verano, según indicó el edil del área.
El mal estado y el deterioro de la fuente se debe a su antiguedad, 90 años, y a que nunca ha sido sometida a una restauración a fondo. La redacción del proyecto la adjudicó el Ayuntamiento por 15.382 euros a Marius Beviá, arquitecto que dirigió la restauración de la plaza de los Luceros. Los trabajos afectarán a toda la fuente, desde la pileta a la escultura, que se picará o revocará, y a las conducciones del agua, desde las cañerías al sistema de bombeo. El conjunto será sometido a limpieza con el mismo sistema de Luceros -proyección de micropartículas- y se sustituirán las piezas rotas o agrietadas.
La fuente de Gabriel Miró consta de una pileta para el agua y un conjunto escultórico remarcado por una figura de mujer escanciando agua desde un cántaro que cae sobre un fauno, sentado a su vez sobre un animal de aspecto diabólico. Sobre la figura de la escanciadora, la más deteriorada de la fuente, en la época se dijo que el escultor utilizó como modelo a la hija del ingeniero que contribuyó a la traída del agua y que dirigió la compañía de abastecimiento.