EUROPA PRESS
"Por el momento no se ha podido determinar que se contravenga en modo alguno lo dispuesto en la legislación ambiental comunitaria", aseguró Dimas.
En su pregunta, Hammerstein denunciaba que las obras de ampliación de la zona sur del puerto de Alicante iban a transformar esta área en un polígono industrial demasiado cercano a núcleos urbanos. Destacaba además que se han presentado diversos proyectos de instalación de actividades potencialmente peligrosas, como cementeras, plantas de fertilizantes y planta de biodiesel. Criticaba finalmente que los proyectos se expusieron por separado para evitar someterse a una evaluación de impacto conjunta.
En su respuesta, Dimas recuerda que la ampliación del puerto de Alicante se sometió a una evaluación de impacto ambiental conforme a la normativa comunitaria y fue aprobada por las autoridades medioambientales españolas en febrero de 2003. En la resolución constaba que el proyecto se sometió a consulta pública y que no se presentaron alegaciones.
El comisario de Medio Ambiente explica además que las autoridades españolas le han suministrado información sobre el resto de actividades previstas en la zona y que ninguna de ellas vulnera la normativa europea. En cuanto a la instalación de cementeras, se trata sólo de fosos de almacenamiento en donde no se fabrica cemento, y por tanto quedan excluidos de la aplicación de la directiva de evaluación de impacto.
La planta de fertilizantes está fuera de la ampliación del puerto, ha estado en funcionamiento desde 1997, y no se prevé una extensión de la misma. Por lo que se refiere a la planta de biodiesel, el comisario señala que, según la información proporcionada por las autoridades españolas hasta la fecha, no se ha obtenido el permiso del Ayuntamiento de Alicante y por tanto no puede ser construida.