V. B.
La Conselleria de Educación se apresuró ayer a enviar a la escuela Infantil "Rayuela" de Alicante a un ayudante de cocina para que no se repitiera la imagen de decenas de bebés comiendo en la calle, a las puertas del centro, por la falta de personal, tal y como publicó ayer este diario.
Cuando el centro abrió sus puertas ayer por la mañana todavía reinaba la incertidumbre sobre si los padres tendrían que volver a por sus hijos a las 11.45 horas para darles de comer por su cuenta ante la falta del pinche de cocina -al que no se ha renovado el contrato desde hace más de un mes-. Si embargo, al cabo de dos horas apareció en la escuela una persona enviada por la dirección territorial de Educación para hacer las veces de pinche.
En el centro escolar, dependiente de la Generalitat, apuntaron que el contrato de este ayudante de cocina es para unos pocos días, aunque para entonces está previsto que la dirección general de Función Pública haya firmado ya la renovación del contrato anual del pinche de cocina que se ha demorado desde el pasado 5 de marzo.
La guardería ha tratado desde entonces de resolver con buena voluntad la ausencia del pinche cuyo contrato había concluido, pero la desidia del Consell en reponer al personal necesario llevó a la dirección a cerrar el comedor el martes, circunstancia que obligó al centenar de bebés de 0 a 3 años que usan el servicio a salir del centro durante la hora de la comida y ser atendidos por sus padres, que se las vieron y desearon para resolver el imprevisto.