P. ROSTOLL
Intentar cerrar la batalla abierta en el grupo municipal del PSPV-PSOE y despejar cualquier duda sobre su voluntad de liderar y amplificar, a partir de ahora, su labor de oposición en el Ayuntamiento de Alicante. Esa fue la intención de la portavoz socialista, Etelvina Andreu, durante la reunión que los catorce concejales del puño y la rosa celebraron hace 48 horas en la que la propia Andreu llegó a retar al resto de ediles a relevarla al frente del grupo municipal en un intento por zanjar las discrepancias que habían surgido en las últimas semanas a cuenta de las competencias de algunos de los regidores, según confirmaron fuentes socialistas.
A pesar de que el tono y las formas no fueron ni duras ni tensas, coincidieron estas mismas fuentes, lo cierto es que Andreu quiso dejar claro, desde un primer momento, quién lleva los galones del grupo socialista y quién es la responsable de tomar las principales decisiones sobre la orientación de la labor de oposición. En el encuentro, que tenía como objetivo preparar el trabajo de las próximas semanas, Andreu, sin ambages, trasladó su disposición a discutir allí mismo y en ese momento sobre su continuidad al frente del grupo siempre y cuando alguno de los concejales se postulara para relevarla en la portavocía y pusiera sobre la mesa su candidatura.
La aspirante socialista en las últimas elecciones municipales, de esta manera, quería reafirmar su posición como líder del grupo con una especie de moción de confianza. Ninguno de los trece concejales restantes, sin embargo, se postuló para sustituirla. Hubo, de hecho, silencio absoluto al órdago de la portavoz municipal que trataba, de esa manera, de atajar cualquier intento de cuestionar su autoridad al frente del grupo socialista en el consistorio alicantino. Al constatar que nadie la cuestionaba en público y que ninguno de los concejales quería postularse para dirigir el grupo, entonces fue la propia Andreu la que reclamó, a partir de ese momento, el apoyo del resto de los munícipes socialistas para poder dar un nuevo impulso a la tarea de oposición justo cuando se cumple el primer año del mandato en un intento de minar la labor del alcalde Alperi.
Fuentes del grupo municipal socialista coincidieron en considerar que, en el fondo, las discrepancias de las últimas semanas y el toque de atención de Etelvina Andreu había sido "positivo" porque permitirá relanzar la labor de oposición y cohesionar de alguna manera el trabajo de los concejales en el consistorio alicantino de cara a los tres años que restan de mandato local.
A la espera de lo que ocurra en los congresos
Los complicados equilibrios internos del grupo municipal socialista, sin embargo, pueden acabar teniendo una prueba de fuego con la celebración de los congresos del PSPV y, especialmente, de la asamblea que la agrupación de Alicante, quizá a finales de año, tendrá que celebrar para renovar la actual dirección que encabeza Roque Moreno. En ese punto, muy probablemente, el grupo de concejales podría acabar dividido dentro de la batalla por la secretaría general de Alicante. De cómo se desarrolle la asamblea que debe decidir sobre la continuidad de Moreno podría depender, de esta manera, la estabilidad del grupo de cara a la segunda mitad del mandato.