A. PRADO
Los médicos han aplazado de dos a tres semanas la posibilidad de llevar a cabo el trasplante que permitirá a Juan Pedro Baños, paciente murciano con insuficiencia renal, disponer de un riñón que iba a donarle Gregoria Ruiz, vecina de Torrellano, en el primer trasplante de este tipo entre personas vivas no emparentadas. Así lo comunicó ayer el propio paciente, después de que los responsables médicos decidieran suspender la intervención prevista ayer "hasta que mi nivel inmunológico esté al cien por cien y tenga todas las garantías de que el riñón no va a ser rechazado".
Baños indicó que continuará con tratamiento médico ambulatorio en el Hospital Clínico de Barcelona para mejorar su nivel de defensas y a partir del día 25 volverá a evaluarse su estado de salud. "Ahora toca esperar y estar en las mejores condiciones posibles para recibir este regalo de vida", indicó ayer Juan Pedro, quien manifestó no sentirse decepcionado por esta contrariedad, al igual que Gregoria, quien apuntó que "aquí estamos, con los mismos ánimos y las mismas ganas. No es ningún problema y cuanto más seguros vayamos, mejor".
Gregoria, que reconoció que Juan Pedro y ella se consideran ya "como hermanos" de una misma familia, volverá hoy a Torrellano, donde esperará a que le vuelvan a avisar para que acuda a Barcelona a donar su riñón.