P. R. F.
L
a olla a presión en la que se ha convertido el PP crece por momentos. El ex portavoz de los populares en el Congreso Eduardo Zaplana evitó ayer, de forma pública, salir en respaldo de Mariano Rajoy y consideró que posiciones como las de Esperanza Aguirre son "lícitas y necesarias" dentro del debate precongresual. La intervención de Zaplana se produce justo un día después de que Francisco Camps volviera a salir a apuntalar a Mariano Rajoy en medio de la posición que tomarán compromisarios del PP de Alicante, en su mayoría próximos al ex ministro, dispuestos a votar a Aguirre en el caso de que el congreso que los populares celebrarán en junio en Valencia sea de confrontación.
Para Zaplana, que hace unos días anunció su intención de no repetir como portavoz y quedarse como "diputado raso" sabedor de que tenía los días contados, considera que, dentro del debate previo al cónclave de Valencia, entra "dentro de la normalidad" escuchar intervenciones como las de Esperanza Aguirre que el pasado lunes no descartó plantar cara a Rajoy y pugnar con él por la presidencia del PP. "Todas las opiniones son lícitas, buenas e incluso necesarias", indicó el también ex jefe del Consell.
A juicio del ex titular de la Generalitat, la intervención de la presidenta de la Comunidad de Madrid "es respetable, como la son todas", máxime cuando el partido se encuentra en un momento precongresual en el que "es normal" que se produzcan opiniones "con frecuencia". "Hay que enmarcarlo en la normalidad de una etapa política como la que vive en estos momentos el PP", sostuvo.
Zaplana eludió vaticinar si, finalmente, Aguirre dará la batalla contra Rajoy pero sí advirtió que es saludable que es que "todo el mundo" se manifieste. "Todas las opiniones son lícitas, buenas e incluso necesarias porque enriquecen el debate político que tiene que acompañarnos antes del congreso de junio", añadió. "Cualquiera de los 800.000 militantes del PP tienen la oportunidad, si así lo deciden, de poder encabezar una candidatura", advirtió el ex portavoz del PP en el Congreso. El entorno de Camps, en todo caso, volvió a deslizar su convencimiento de que Aguirre no tendrá opciones frente a Rajoy y que no se presentará. A los populares alicantinos, encabezados por Joaquín Ripoll, no les vendría nada bien una confrontación dado que tendrían que destapar sus cartas antes de hora cuando el verdadero objetivo del presidente de la Diputación es, únicamente, repetir al frente del PP provincial.
En todo caso, los movimientos apuntan a que, en este escenario, si hubiera confrontación, la delegación de la Comunidad no acudiría unida al cónclave que se celebra en Valencia. A la posición de compromisarios del PP en Alicante, próximos a Eduardo Zaplana, que estarían dispuestos a respaldar a Aguirre, se podrían unir movimientos en Castellón. De hecho, Fabra ha trasladado a sus afines que también apoyaría a Esperanza Aguirre.