MANUEL DOPAZO
El concurso municipal para la construcción y explotación de una estación provisional de autobuses en el Puerto ha concluido en el más absoluto fracaso al no haberse presentado ninguna oferta al mismo tras concluir ayer el plazo. El fiasco municipal tiene consecuencias múltiples, ya que no sólo retrasa esta actuación sino también las previstas en los terrenos que ocupa la actual estación, en la calle Portugal, entre las que se baraja un estacionamiento subterráneo y una zona ajardinada.
Ayer a las 13 horas concluía el plazo de presentación de ofertas para este concurso, que tiene uno de los nombres oficiales más largos que se recuerdan, ya que se denomina "concesión de obra pública para el proyecto, construcción, conservación y gestión de una estación provisional de autobuses y aparcamiento anexo de autobuses" en una parcela del Puerto situada junto a la Estación de Murcia. A esa hora el concurso ya se podía declarar virtualmente desierto, pues ninguna mercantil ha presentado propuesta, ni siquiera SuBús, la concesionaria del transporte público, de quien se rumoreó que estaba interesada en este proyecto.
El fracaso municipal va a provocar más retrasos en una estación que el alcalde, Luis Díaz Alperi, en el colmo del optimismo, anunció que comenzaría a funcionar en noviembre de 2006. Año y medio más tarde de la estación no hay nada y no podrá empezar a funcionar antes de un año, como mínimo, aunque podría retrasarse todavía más.
Dos son las probables salidas que se le plantean ahora a Pablo Suárez, el delegado de Seguridad y transportes que sustituyó en junio pasado a Luis Concepción, el edil del PP que inició la tramitación de este proyecto. La primera y más rápida sería la de intentar adjudicar directamente la estación en las mismas condiciones en las que ha salido a concurso, aunque tal posibilidad parece muy difícil, ya que si no se han presentado ofertas es porque a nadie le interesaban las condiciones fijadas por el Ayuntamiento.
La segunda opción, que parece la más previsible salvo que Pablo Suárez sorprenda con otra solución, es volver a sacar a concurso la estación pero reduciendo las exigencias municipales, que podrían consistir en reducir el canon y ampliar el plazo de explotación.
Como se recordará el pliego de condiciones para explotar la Estación obliga a la empresa adjudicataria a construir la estación a su cargo, pagar un canon anual de 7.700 euros y disponer de una concesión de ocho años, con posibilidad de prórroga por dos años más. Sin embargo, el plazo de concesión en la práctica será menor, ya que empieza a contar desde el día de comienzo de las obras para construir al estación, para la que se concede un año de plazo de ejecución.