P. ROSTOLL
E
l PP ha optado, nuevamente, por descafeinar la actividad de las Cortes, que se tiene que reanudar hoy tras cinco meses de parón casi total, al confirmar la ausencia, una vez más, del presidente Francisco Camps de la sesión de control parlamentario y excusar también la asistencia del vicepresidente Rambla y de los consellers García Antón y Manuel Cervera, que tenían que someterse también a las preguntas de la oposición. La ausencia de Camps y de los miembros de su Ejecutivo alimenta un poco más la tensión parlamentaria e impidió ayer a PP y PSPV, en la primera reunión entre Ricardo Costa y Ángel Luna, desbloquear la elección de José Cholbi como Síndic de Greuges.
La decisión de Camps, Vicente Rambla y de dos consellers de hacer novillos y evitar el control parlamentario enojó a la oposición. De hecho, el pasado viernes, durante la junta de portavoces que sirvió para preparar el pleno de esta semana, el PP no adelantó las ausencias de ninguno de los miembros del Gobierno cuando, por ejemplo, Camps tenía convocada la reunión del Comité de Regiones, la excusa oficial para saltarse la sesión de control parlamentario, desde el pasado 11 de marzo. Ayer mismo los populares rechazaron una propuesta del PSPV, respaldada por Compromís, para adelantar la sesión de control al miércoles y así facilitar la presencia de Camps. Desde diciembre, el presidente de la Generalitat sólo se ha enfrentado a la oposición en el pleno que se celebró durante el mes de febrero, sesión a la que, junto a la convocatoria para elegir a Alfonso Ferrada como senador, se ha limitado la actividad parlamentaria en cinco meses. El jefe del Consell tenía que responder a cuestiones relacionadas con el agua, la economía y la subida de los precios.
El síndic del PSPV, Ángel Luna, se mostró durísimo con la actitud de Camps al que acusó de ejercer el "matonismo audiovisual" ya que, dijo, "no es capaz de acudir a ningún debate sin su cuadrilla audiovisual", que la conforman "los dirigentes de los medios audiovisuales que configuran la información" y que le dan "una posición de privilegio en el debate". "Si nos descuidamos, con tanta ausencia, el pleno finaliza mañana mismo -por hoy-", ironizó Luna. La síndica de Compromís, Mònica Oltra, calificó la situación de "burla". Por contra, el portavoz del PP, Ricardo Costa, censuró la "falta de lealtad institucional" de la oposición por protestar a cuenta de la ausencia del jefe del Consell.
La tensión parlamentaria impició que, en su primer encuentro, Luna y Costa llegaran a un acuerdo para desbloquear la Sindicatura de Greuges. Las posiciones no se movieron ni un ápice. "Yo sólo espero que cumplan el pacto sobre la Sindicatura", declaró Costa tras el encuentro. Durante la cita, Luna tampoco se movió. El síndic socialista reiteró, una vez más, que la elección del defensor del pueblo valenciano estará en el aire hasta que el Consell entregue documentación pendiente, entre ellas actas sobre la gestión de Terra Mítica.