REPORTAJE. TRASLADO DE CAMPOAMOR
CLARA R. FORNER
S
oledad Rodríguez, una de las vendedoras del mercadillo que en los últimos años ha ejercido de portavoz del sector crítico con el traslado, advertía ayer de que los terrenos entre las calles de Teulada, Ciudad Real y la Gran Vía "no están preparados para inaugurarse porque los aseos y la cafetería no están terminados; la parte de abajo no tiene salidas de aguas; no están aún pintados los números de todos los puestos, algunos están muy mal situados y tendría que haber más accesos". Rodríguez se quejaba de la falta de información por parte del Ayuntamiento sobre estas cuestiones y se preguntaba: "¿Dónde están el aparcamiento que nos prometieron, las pérgolas o los 25 años de concesión?". En su opinión, el traslado "se debería haber comunicado al menos por escrito y no por megafonía".
De forma similar se manifestaban algunas familias que iban pasando por el recinto para conocer dónde se situarán sus puestos. "Esto está muy mal", señalaba Joaquín Fernández, pues su familia tiene tres puestos y ahora están muy separados, lo que les complicará instalarse cada mañana con una sola furgoneta.
En cambio, María Rodríguez se mostraba contenta con su suerte, pero advertía de que hacen falta más accesos, por ejemplo en la esquina entre las calles de Teulada y Ciudad Real. "También faltan más pasos peatonales o que pongan guardias porque por estas avenidas pasan muchos coches".
Manuel Díaz y Lisardo Gabarra consideraban que "hay muchos puestos inútiles", por estar en un lugar por donde temen que transite poca gente. Ambos coincidían en que "el aparcamiento está muy mal organizado y el primer día va a ser esto un cachondeo".
El concejal de Mercados, Antonio Sobrino, respondía a estas críticas asegurando que ayer se estaban alicatando los aseos para que mañana puedan usarse y que, mientras se termina la cafetería, se habilitarán dos provisionales.
En cuanto a la falta de accesos, el edil apuntaba que actualmente existen cuatro "pero se está estudiando abrir otros tres", uno de ellos en la esquina antes citada, "aunque será complicado porque habría que instalar escaleras".
Informar con azafatas
Sobrino recordaba que la línea 04 de autobuses, que une el Cementerio con Tómbola, se desviará los jueves y sábados para que tenga una parada junto al mercadillo y que habrá un servicio de lanzadera desde la Plaza de Toros. Asimismo, mañana habrá cuatro azafatas en Campoamor para informar del traslado a aquellos compradores que no se hubieran enterado y repartir dípticos.
Los pasos de cebra reclamados por los vendedores ya están previstos al igual que semáforos, aseguraba Sobrino, "pero vamos a esperar a ver cuáles son los puntos de mayor afluencia para instalarlos". Además, "desde el principio habrá bastante vigilancia policial para regular el tráfico y disuadir tanto a los carteristas como a los vendedores ilegales".
En todo caso, el concejal de Mercados señaló que "llevamos mucho tiempo hablando de todas estas cuestiones y vamos a seguir haciéndolo para resolver los problemas que ni ellos ni nosotros hayamos previsto".