Una avería en una línea subterránea en torno a las 9.30 horas de ayer afectó a 1.500 abonados del barrio alicantino de Iberdrola, según informó la compañía. El apagón se dejó sentir en los negocios de la zona a esa hora de la mañana, provocando la inactividad de colegios, supermercados, bares, cafeterías o tiendas, y también los semáforos se quedaron sin suministro. Iberdrola explicó que a los 7 minutos repusieron la luz al 20% de los afectados, a los 45 minutos al 75% mientras que en una hora la electricidad volvió a la totalidad de hogares y establecimientos afectados. Sin embargo, algunos se quejaron de que duró una hora y media.