P. R. F.
El próximo viernes es la fecha marcada por el director de la Fundación Jaime Vera, Francesc Romeu, para pulsar los apoyos con los que cuenta en Alicante en su carrera para tratar de presentar una candidatura a la secretaria general del PSPV. En principio, explicaron fuentes socialistas, Romeu podría reunir a más de 400 personas en una cena similar a la que celebró la semana pasada en Valencia. Romeu, ligado durante años a Ciprià Ciscar, celebrará otro acto en Castellón tras el cual decidirá si hay agua suficiente en la piscina para concurrir a la secretaría general del PSPV.
La opción de Francesc Romeu, si es que finalmente se consuma, se sumaría a las del alcalde de Alaquàs, Jorge Alarte; y a la del primer edil de Morella, Ximo Puig. En principio, fuentes socialistas, enmarcaron la posible candidatura de Romeu, dada la limitación de aspirantes al elevarse el número de avales precisos para concurrir al cónclave, mas que como una opción real como un intento de cortar la retirada, salvar los muebles y negociar la composición de la ejecutiva desde una posición de cierta fuerza.
Sea como fuere, a las precandidaturas de Alarte, Puig y, de confirmarse, Romeu se puede sumar en los próximos días la propuesta de la diputada Ana Noguera. A la parlamentaria autonómica le daría apoyo una plataforma en la que se podría incluir parte del grupo parlamentario en las Cortes, un buen núcleo de la dirección que acompañó a Joan Ignasi Pla y parte de la corriente Izquierda Socialista. En principio, sin embargo, esta plataforma pretende, primero, realizar una presentación y lanzar un documento, algo que podría producirse a finales de este mes, y, posteriormente, lanzar la opción de Noguera como aspirante a la secretaría general del PSPV.
En ese escenario, todos los grupos están pendientes de ver cómo se resuelve, finalmente, la cuestión de la fecha del congreso. Si, en último extremo, como buena parte del PSPV desea, el cónclave se puede convocar para la última semana de julio; o, si los trámites estatutarios y la elección de delegados, obliga a convocarlo durante el mes de septiembre. Todos coinciden, en todo caso, que el asunto debe estar resuelto antes de octubre y, especialmente, del debate de política general en las Cortes.