EFE
La peregrinación a la Santa Faz, que funde el carácter religioso y el festivo, es una de las manifestaciones más importante en el calendario alicantino y se celebra, de acuerdo con los cronistas de la ciudad, desde finales del siglo XV, coincidiendo con el segundo jueves siguiente al Viernes Santo.
La peregrinación ha partido a las ocho y diez de la mañana de la concatedral de San Nicolás en una jornada con buen tiempo, aspecto importante para la participación, y alcanzará el caserío de la Santa Faz alrededor de las 10.00 horas.
Entre los asistentes figuran el president de la Generalitat, Francisco Camps, y diversos miembros del Consell; el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Antoni Bernabé; la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares; el presidente de la Diputación, José Joaquín Ripoll, el alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, y representantes de otros grupos políticos, en una romería presidida por el obispo de la diócesis Orihuela-Alicante, Rafael Palmero.
Antes de iniciarse la peregrinación, de casi seis kilómetros de recorrido, se repartieron un total de 15.000 cañas de romero en los bajos del edificio consistorial y en la Concatedral de San Nicolás, lugares a los que los alicantinos han acudido vestidos con el tradicional blusón negro.
La "Peregrina", como se conoce popularmente esta romería, tiene un descanso en el punto intermedio de su itinerario, coincidiendo con la instalación de un puesto municipal donde se distribuirán rollos de anís y mistela.
Un total de 270 policías locales, 115 guardias civiles, 53 agentes de la Policía Nacional, además de 80 miembros de Protección Civil, Cruz Roja y Bomberos integran el plan de seguridad y asistencia de esta romería.
El edil de Seguridad y Tráfico, Pablo Suárez, ha explicado que, a pesar de la obras de ampliación y acondicionamiento que actualmente se desarrollan en la avenida de Denia -vial por el que transcurre la romería-, los peregrinos realizarán con "normalidad" esta romería al estar hoy paralizadas las obras.