S. E.
El Consejo de Salud del departamento sanitario dependiente del Hospital de San Juan (órgano de participación ciudadana en los servicios sanitarios); ha remitido una carta al conseller de Sanidad, Manuel Cervera, y al alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, para exigirles que se agilicen los trámites para ceder dos parcelas municipales que permitan comenzar la construcción de los centros de salud de Playa de San Juan y Garbinet previstos desde 2006 en los presupuestos de la Generalitat. Estas dos instalaciones de Atención Primaria servirían para hacer frente al aumento poblacional experimentado en la zona en los últimos años y desmasificar otros centros como el del Hospital Provincial o Cabo de las Huertas.
En la misma situación se encuentra otro centro de salud, el del PAU 2, que pertenece al departamento sanitario de Alicante y cuya construcción debía haber comenzado en 2006 para estar concluido en 2010. Sin embargo, el retraso en la cesión de parcelas municipales mantiene estas tres instalaciones sanitarias pendientes en la ciudad.
La parcela para ubicar el centro de salud de Playa de San Juan se encuentra en la Vía Parque, en el tramo entre Locutor Vicente Hipólito y Francisco Cano, y tiene una superficie de 10.000 metros cuadrados. El terreno para construir el del Garbinet en la calle Médico Vicente Reyes, con esquina a la calle Doctor Cristóbal Pardo. Es la más pequeña de las tres, con una extensión de 1.585 metros. En cuanto al suelo del PAU 2, el terreno se encuentra en la calle Cardenal Francisco Álvarez y abarca 4.364 metros cuadrados.
Además, el representante de Comisiones Obreras en los Consejos de Salud de Alicante y San Juan, Salvador Roig, explica que en la ciudad también está pendiente la construcción de otro centro de salud en Benalúa. Estas infraestructuras pendientes "ayudarían a desmasificar los que hay y se podría atender con el modelo de Atención Primaria a la población que todavía acude a viejos ambulatorios". Ante este retraso en la cesión de terrenos y la contrucción de infraestructuras sanitarias, considera que "es un insulto a la inteligencia de las personas".