M. DOPAZO
L
as discrepancias en el seno del grupo municipal socialista, surgidas prácticamente tras la asignación de las competencias entre los distintos ediles, se han ido acentuando con el tiempo hasta provocar tensiones en el mismo. Etelvina Andreu, por un lado, y Lalo Díez, por otro, encabezan a los dos sectores cada vez más enfrentados y que puede concluir en una división del grupo.
Han pasado sólo nueves meses y medio desde que la actual Corporación tomó posesión y en el PSOE municipal ya se perfilan dos sectores cada vez más distanciados. Uno de ellos lo encabeza, obviamente, la portavoz municipal, Etelvina Andreu, con el apoyo incondicional de la portavoz adjunta, Carmen Sánchez Brufal. El otro sector está presidido por Lalo Diez, que además de concejal es el portavoz de la ejecutiva local del PSOE, y que tiene su principal apoyo en el ex portavoz municipal en el anterior mandato municipal, Manuel de Barros.
Los primeros roces surgieron como consecuencia de los rumores que apuntaban a que Etelvina Andreu dejaría su puesto municipal para ocupar un importante cargo con Bernat Soria en el Ministerio de Sanidad si tras las elecciones del 9 de marzo el PSOE seguía gobernando. Ediles del PSOE acusaron a Andreu de dar pábulo a estos rumores al no cortarlos en seco, hasta el punto de que dentro del grupo algunos ya hablaban de la interinidad de la portavoz.
Aunque esta posibilidad parece ya prácticamente descartada y nadie en el grupo la alimenta, los problemas no han desaparecido e incluso se han avivado por la distribución de las competencias entre los ediles, con abiertas críticas del sector de Lalo Diez por haberse asignado las materias más importantes a ediles sin experiencia y sin conocimiento para ello. El caso más significativo al respecto es el de Urbanismo, que según el sector del portavoz de la ejecutiva se concedió a Loles0 Fernández porque nadie lo quería. Los discrepantes afirman que Urbanismo representa casi el 80 por ciento de los asuntos relevantes municipales, en los que el PSOE está naufragando por completo porque quien se encarga de esta materia no se entera y recalcan que Etelvina lo que debe hacer es trabajar más y ocuparse directamenate de esta materia.
Si a esto unimos los roces y fricciones que han provocado las declaraciones de ambos, como portavoces del grupo municipal y del partido, el resultado es que las discrepancias se han convertido en tensiones que amenazan en el futuro con dividir al grupo municipal.