C. R. F. / J. A. M./ REDACCIÓN
Cuarenta y siete alicantinos que viajaban en el crucero Sky Wonder de la compañía Pullmantur, encallado desde el pasado martes en la costa Egea de Turquía, fueron evacuados del barco en la tarde de ayer. Los pasajeros debía llegar de madrugada a los aeropuertos de Madrid o Barcelona desde donde, según la compañía, serán trasladados hoy hasta Alicante.
Un crucero con 1.058 turistas a bordo, en su mayoría españoles y portugueses, permanecía encallado desde el martes en la bahía del puerto turco de Kusadasi, cerca de Éfeso. Según la explicación facilitada por la compañía, el buque se encontraba realizando maniobras de aproximación al puerto cuando, a consecuencia del viento, unido "a un fallo en el remolcador de mayor potencia, el barco se apoyó suavemente en el fondo arenoso". Pullmantur asegura a través de un comunicado que "en ningún momento existió riesgo alguno para los pasajeros y personas a bordo".
Devolver el dinero
El Sky Wonder, un barco-hotel de 47.000 toneladas con capacidad para más de 1.500 pasajeros y un tripulación de 574 personas, había partido esta misma semana de Estambul en un crucero de una semana por diversos puertos turcos y griegos del Egeo.
Pullmantur aseguró ayer que devolverá todo el importe del crucero a los afectados y les compensará con un descuento del 50 por ciento si deciden contratar un nuevo crucero con el touroperador español.
Los pasajeros se habían negado en un primer momento a abandonar el buque hasta tener constancia por escrito de lo que iba a suceder con ellos. "Hemos realizado una asamblea de pasajeros y hemos decidido entregar una carta al capitán del barco exigiendo que la compañía nos garantice por escrito que nos devolverá el cien por ciento del importe del crucero, algo que sólo han anunciado por megafonía, y que reconozcan que ha habido un encalle porque hasta ahora sólo han hablado de "el problema"", relató el periodista José Manuel Rodríguez, quien viajaba en el buque.
Durante los dos días que permaneció encallado, las autoridades turcas prepararon un dispositivo para realizar la evacuación en cualquier momento, incluidas dos ambulancias.
El desalojo del barco fue decidido tras constatar que sería imposible continuar el crucero, ya que los diversos intentos de sacar al buque de la bahía fracasaron.
Rodríguez adelantó que el último de los pasajeros abandonó el barco a las cinco de la tarde de ayer. Tras el desembarco fueron trasladados en autobús al cercano aeropuerto de Esmirna, desde donde los turistas españoles iban a regresar en avión a Madrid o Barcelona.
De madrugada
Puesto que estaba previsto que llegaran a España de madrugada, la empresa aseguró que los viajeros pasarían la noche en hoteles pero no facilitó a este diario ninguna información respecto a cómo ni cuándo se iba a realizar el traslado hasta Alicante.
El Sky Wonder es el mismo barco que durante la reciente Semana Santa modificó el trayecto supuestamente por las condiciones climatológicas y de la mar, aunque los pasajeros regresaron enfadados desmintiendo esta versión oficial y lamentando las reducidas escalas. A su regreso a España, los afectados interpusieron quejas formales y crearon una plataforma a través de internet -afectadospullmantur.es- a la que también pueden unirse los últimos damnificados por el Sky Wonder.
"Nadie nos decía nada"
La evacuación causó ayer la indignación de los pasajeros del barco que denunciaron la falta de información desde que ocurrió el accidente. Es el caso de Manuel Ríos, un vecino de Murcia que coincidió en el viaje con pasajeros que venían de Pilar de la Horadada, Elche y Alicante. Ayer por la tarde esperaba todavía en el aeropuerto turco de Esmirna y su vuelo con destino a Barajas no salía hasta las 00.30 horas. "Al principio todo fue muy bien, hasta que encallamos. Nos negaban que el barco hubiera encallado y aseguraban que era una pequeña avería", relató. A partir de ahí les fueron dando largas hasta que ayer por la mañana les comunicaron que les evacuaban y "ha sido cuando la gente ha explotado". Durante toda la jornada estuvieron esperando en el aeropuerto "sin que nadie nos diga nada".