M. D.
L
a reacción del PSOE a la decisión de la Comisión Territorial de Urbanismo fue contundente al manifestar la portavoz municipal, Etelvina Andreu, que el informe favorable es "una manipulación política, ya que si hay serios reparos al plan Rabasa no puede informase a favor", y recalcó que "siguen pendientes los reparos del agua y de Medio Ambiente, por lo que esta decisión es agua de borrajas".
Etelvina Andreu se preguntó "cómo es posible que con los mismos informes, la semana pasada se suspenda el plan y esta semana se apruebe".
La edil socialista afirmó que "es intolerable que sin los reparos técnicos solucionados se pueda informar a favor del plan", y añadió que "se está jugando con la esperanza de los alicantinos, ya que por culpa de este plan se están abandonado otros planes para hacer VPO".
La edil advirtió de que "no será la primera ni la segunda vez que los tribunales paralizan un plan parcial por la falta de garantías del agua, y ahí está el de Cullera".
Por su parte, el portavoz socialista de la Diputación, Roque Moreno, calificó la decisión de Urbanismo de "irresponsabilidad" y acusó a la Generalitat de "no trabajar para los ciudadanos sino para satisfacer intereses concretos que tienen mucho que ver con determinados empresarios y sus necesidades".
Manuel Alcaraz, por la Plataforma de Iniciativas Ciudadanas (PIC);, afirmó que "cada vez que se vota a favor de Rabasa sentimos vergüenza de que el PP permita que la ciudad se entregue a los intereses privados en detrimento de los públicos".
Tras señalar que Rabasa "huele a chanchullo desde el primer día con decisiones arbitrarias", la PIC señaló que las prisas se deben a que la Conselleria pretende aprobar el plan "antes de que Alperi se vaya".
Finalmente la PIC anunció que recurrirá a los tribunales cuando Rabasa se apruebe y pidió al PSOE que exija al conseller de Urbanismo que comparezca en las Cortes para explicar "por qué un informe desfavorable se convierte en favorable la semana siguiente".