JUANJO GARCÍA GÓMEZ
El presidente de la gestora del PSPV, Joan Lerma, aprovechó ayer tarde la reunión de la dirección provisional, la primera desde que fuera relevado como portavoz del PSOE en el Senado, para hacer una reflexión amarga y expresar su indignación por las críticas que ha recibido tras la citada sustitución y que lo han convertido en responsable de la situación del partido y de las derrotas electorales. Lerma, visiblemente dolido, se quejó de que, después de haber asumido la papeleta de la gestora sin ninguna pretensión de volver y tras unos comicios en los que no era candidato ni la gestora tenía las riendas (algo que correspondía a los comités electorales);, ahora se le crucifique de forma a su juicio inmisericorde.
"Si el problema soy yo, me voy", llegó a decir en un momento en la reunión a puerta cerrada, según refirieron anoche varios de los presentes. Pero la frase -que ahí quedó dicha- no fue interpretada ni mucho menos como una puesta a disposición del cargo o un amago de dimisión, sino como un desahogo emocional para encontrar realmente, en opinión de varios de los presentes, complicidades. No cabe decir que las halló. Las intervenciones posteriores quitaron importancia a la frase y lo instaron a no hacer caso a esas críticas. "Aquí todos somos responsables y solidarios", coincidían anoche varios miembros de la gestora, que sostenían que, ahora, lo que toca es que la nueva dirección que salga del congreso tome las decisiones oportunas y ponga fin a esta interinidad de la gestora.
Nuevos aspirantes
Frente a los lamentos del cabeza visible de la dirección provisional de los socialistas de la Comunidad, la jornada de ayer aportó un nuevo rostro a la lista de aspirantes a tomar las riendas del partido. Así, el director de la Fundación Jaime Vera-PSOE, Francesc Romeu, se perfilará con toda probabilidad como el tercer candidato a optar a la secretaría general del PSPV, después de que saltaran al ruedo ya el alcalde de Morella, Joaquim Puig, y el de Alaquàs, Jorge Alarte. Aunque el anuncio no lo quiso confirmar ayer Romeu -persona de confianza del ex secretario de Organización Federal, Ciprià Ciscar, durante muchos años- el dirigente socialista afirmó "no descartar presentarse", dejó clara su voluntad de "respetar las formas" y a la militancia, que es la primera, recalcó, que debe conocer la decisión.
Y es que el próximo viernes, 4 de abril, un grupo de afiliados ha organizado una cena en Valencia -para la que los promotores aseguran haber recibido más de 700 peticiones de asistencia- para pedirle que se presente. Luego habrá otra en Alicante y en Castellón. Romeu no quiere oficializar la decisión hasta haber escuchado a los militantes pero su entorno da por seguro que se presentará. Eso sí, para ello necesitará que le den su respaldo al menos el 25% de delegados del congreso.