R. CARRIZOSA
El comité ejecutivo de la Cámara de Alicante aprobó ayer una declaración institucional en la que exige al Gobierno una demostración de solidaridad con la provincia en proyectos de infraestructuras, fundamentalmente hídricos y de comunicaciones viarias y de Alta Velocidad. Sin estos planes, la Cámara considera que Alicante puede perder el "tren del desarrollo".
En un contundente escrito, que se remitirá al nuevo Ejecutivo, la institución que preside Antonio Fernández Valenzuela reclama una "política económica eficaz y solidaria para con la provincia". La entidad exige una demostración de que "la solidaridad de Alicante no es unilateral, sino que debe fluir en ambas direcciones, algo que hasta el momento no se ha producido", critica. La solución al problema del agua es una de las reivindicaciones prioritarias de esta especie de decálogo de la Cámara, donde se demandan "garantías de abastecimiento presente y futuro (de agua); de forma que no limite nuestro crecimiento". El escrito también recuerda la "responsabilidad" del Gobierno de España de resolver "nuestro déficit hídrico". Esta sería una de las primeras correspondencias que la Cámara considera lógicas ante la aportación de fondos que realiza la provincia a la economía española "y para que pueda seguir aportando...como grandes defensores que somos y siempre hemos sido de la solidaridad entre comunidades", esgrime.
En la demanda de agua no se cita expresamente al trasvase del Ebro, pero sí al del Júcar-Vinalopó, del que advierte de que "es imprescindible que sea realmente la solución que demandan los agricultores y la sociedad". El texto va más allá y afirma que "no nos parece que hasta ahora se haya respondido desde el Gobierno a esa exigencia de agua de calidad", aunque matiza que "siempre se está a tiempo de buscar una solución consensuada".
En el "debe" del Gobierno con Alicante, la Cámara también destaca el retraso en la llegada del AVE. Para la institución, la provincia "se siente aislada" y, junto a la Comunidad, "está muy retrasada respecto a otras comunidades". Además, el comité ejecutivo sostiene que hay estudios que avalan que el AVE Madrid-Alicante era "posiblemente el más rentable" y critica, sin embargo, que otros trazados se hayan terminado antes. Para la Cámara, este proyecto es fundamental para "crecer en turismo y servicios".
Y aunque reconoce las mejoras en el aeropuerto de El Altet y de las infraestructuras viarias, considera que las comunicaciones con Madrid "necesitan con urgencia una revisión de planteamientos y una ampliación de su capacidad".
Del repaso de las viejas reivindicaciones, la Cámara pasa a la actual crisis inmobiliaria. La institución que preside Valenzuela demanda al nuevo Gobierno medidas urgentes "que limiten y remedien la crisis del sector de la construcción y de todas las empresas y sectores que dependen del mismo". En la declaración se recuerda que esta actividad es uno de los motores económicos de la provincia. Paralelamente, exige planes para la industria ante los nuevos retos internacionales, especialmente para las pequeñas empresas manufactureras, de los sectores agroalimentario o de la piedra natural, que aportan diseño y marca, pero que su reducido tamaño les limita a la hora de competir. En el ámbito social, reclama, asimismo, medidas para el colectivo de inmigrantes, "porque pueden ser de los primeros afectados si se reduce el empleo y las consecuencias las podemos sufrir nosotros", advierte el escrito, sin especificar el alcance del impacto.
El decálogo se aprobó en una reunión del comité ejecutivo celebrado ayer en Novelda.