EUROPA PRESS
El portavoz socialista en la Diputación Provincial de Alicante, Roque Moreno, calificó hoy la decisión de la Comisión Territorial de Urbanismo de aprobar el Plan Rabasa, que prevé la construcción de 15.000 viviendas en la zona norte de la ciudad de Alicante, de «irresponsabilidad, fruto del Gobierno del PP que no gobierna, no trabaja para los ciudadanos, sino para satisfacer intereses concretos que tienen mucho que ver con determinados empresarios y sus necesidades».
En este sentido, el diputado provincial señaló "las contradicciones de un Gobierno valenciano que se mueve por interés económico propio, que paralizó el proyecto porque no tenía agua, que boicotea cualquier intento de generar más caudal de agua para todos y que creó planes estratégicos para Alicante".
En esta línea, Roque Moreno añadió que esta aprobación del plan Rabasa "demuestra que para Camps sólo hay empresarios en su ideario de programa, y los ciudadanos no cuentan más que como mera excusa".
Moreno señaló que la decisión de la Conselleria de Territorio y Vivienda "fue tomada a pesar de las advertencias de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ);, quien dio su voto en contra en la reunión de la Comisión Territorial celebrada hoy". Esta entidad, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, considera que "no está asegurado el suministro de agua para las más de 45.000 nuevas personas que habitarán en el denominado plan Rabasa".
El diputado provincial indicó también que "la aprobación del Plan Rabasa es una irresponsabilidad, aunque obligará al Partido Popular a apoyar las desalinizadoras, que tiene bloqueadas en toda la provincia. Como ha ocurrido en Benicàssim, donde el PP sí ha apostado por las desalinizadoras porque hay un proyecto turístico empresarial de un amigo que las necesita".
De este modo, Moreno señaló que "ahora suponemos que hará lo mismo en Alicante porque el PP tiene otro amigo que las requiere. Esta será la única manera de que el PP permita que haya agua sin poner trabas a los esfuerzos del Gobierno de España".
Además Moreno apuntó que "si se continúa con la construcción de este macro-plan urbanístico, no cabe duda de que tendrá efectos colaterales en el resto de la provincia, que verá cómo se retrae parte del abastecimiento de agua para este proyecto empresarial y cómo las inversiones de la Generalitat que tendrán que ser desviadas a Rabasa en detrimento de otros municipios para dotarlas de servicios mínimos tanto sanitarios, como educativos y sociales".
Por otra parte, el dirigente socialista aseguró que "la provincia de Alicante requiere un planteamiento riguroso de sus necesidades, y en el momento actual, la concentración de este número de viviendas en una zona muy concreta de la provincia y de la ciudad de Alicante puede ser perjudicial, incluso, para el propio sector de la construcción".
El portavoz socialista hizo una comparación de los dos proyectos que Camps tiene para Alicante y Valencia por lo que afirmó que para los alicantinos Camps "sólo tiene macroproyectos urbanísticos que no tienen nada de sostenible, que crean más problemas que ventajas para los ciudadanos" mientras que Valencia "ve como día a día aparecen nuevos proyectos que están revitalizando a la ciudad, atrayendo nuevos inversores y creando puestos de trabajo" Por lo que concluyó que "Camps da ladrillazos en la cabeza de los alicantinos y millones de euros a los valencianos".
Además, Moreno volvió a insistir "en las contradicciones del PP" que la aprobación del plan Rabasa fue "paralizada hace meses desde la propia Conselleria por falta de agua, porque supone una actuación muy agresiva en un momento donde se han establecido los principios para elaborar diseños de actuación para el futuro de la provincia, en niveles económicos y de desarrollo".
Sin embargo, para Moreno, "esta decisión desvirtúa los planes estratégicos para la provincia de Alicante que están elaborando la Conselleria y la Diputación, porque crea otra realidad, fruto de la improvisación y la constante necesidad que tiene Camps de gobernar con continuos parches".
Moreno señaló también "la celeridad" con la que el PP aprobó el proyecto, "dando el último empujón a su puesta en marcha días después de las elecciones generales". Por lo que añadió que no tiene "ninguna duda de que el PP tenía preparado esta operación en despachos de Alicante, meditada y preconcebida para sacar los mayores beneficios, electorales o no, a Rabasa".