REDACCIÓN
La provincia de Alicante acumula casi el 50% de los 1.283 delitos cometidos por los menores que se encuentran internos en los seis centros de reeducación de menores dependientes de la Generalitat, según se desprende de la Memoria de 2007 presentada ayer por el conseller de Justicia, Fernando de Rosa.
Durante el pasado año, fueron atendidos en estos centros -tres en la provincia de Valencia, dos en Alicante y uno en Castellón- un total de 714 menores, un 5,2% menos que en 2006, aunque De Rosa ha advertido de que este descenso se debe, únicamente, a la tendencia judicial de decretar menos medidas de internamiento y más de libertad vigilada.
El conseller muestra su "preocupación" por los índices de delincuencia que se registran en Alicante, tanto entre los menores como entre las personas adultas, ya que casi el 50% de los delitos cometidos por los jóvenes internos durante 2007 en los centros de reeducación se registraron en esta provincia.
El tipo de delito que más se repite entre los internos de los centros de reeducación es el robo con violencia, del que se han producido 345 casos, seguido del robo con fuerza en las cosas, con 132, y el maltrato familiar, por el que los menores internos cumplen 89 condenas en total.
De Rosa pide la colaboración de la sociedad para que la violencia dentro del ámbito de la familia se denuncie como "se hace con la violencia contra la mujer" porque, según explica, está "convencido" de que existen muchos más casos de los registrados que no se ponen en conocimiento de la Justicia.
El conseller asegura que la Conselleria de Justicia y Administraciones Públicas, de la cual dependen estos centros desde mayo de 2007, ha previsto una serie de iniciativas que permitan dar una "primera oportunidad" a los jóvenes en materia de formación e inserción laboral. También destaca que el 25% de los menores que abandonó los centros en 2007 lo hizo con un contrato laboral, que han aumentado así un 60% respecto a 2006. La Conselleria dará puntos puntos adicionales en los concursos de licitación a las empresas que tengan contratados a menores que hayan pasado por algún centro de reeducación.