Una mujer ecuatoriana protagonizó ayer una protesta con cuatro de sus cinco hijos delante del Ayuntamiento de Alicante para denunciar que el mayor de ellos, de 19 años, fue deportado en enero a Guayaquil. El adolescente padece esquizofrenia y no conoce a nadie allí, pues la familia procede de Quito. Jenny Salazar explicó que su hijo "cometió un error" cuando tenía 16 años, ya que "supuestamente participó en un robo", por lo que fue encerrado en un centro de Menores y cumplió trabajos comunitarios. La mujer no ha vuelto a saber nada de su hijo pues asegura que ni el Consulado ni la autoridades españolas la ayudan a localizarlo.