V. BUENO/ J. PASCUAL
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ás aulas prefabricadas además de centros más masificados son las únicas soluciones que la Conselleria de Educación tiene en la mano hoy por hoy para poder escolarizar el curso próximo a todos los alumnos de la provincia a consecuencia del déficit que se arrastra en la construcción de nuevas infraestructuras educativas.
La resolución que publicó ayer la dirección general de Centros Docentes en el DOCV no deja lugar a dudas. La conselleria se ve obligada a redistribuir al alumnado que pasa de los colegios a los institutos una vez que acaban la etapa escolar de Primaria porque no están listos los centros de Secundaria necesarios. Por eso hacinará a alumnos de colegios de Elche en varios institutos ante la falta del nuevo centros de Secundaria número 11, o dividirá al alumnado de un colegio de Alicante, el Voramar, entre los que estudian valenciano y castellano para disminuirlos en dos institutos distintos, uno de nueva creación y otro inmerso en obras de reforma integral. También la totalidad de los estudiantes de ESO del Instituto Canastell de San Vicente se verán distribuidos en los demás IES de esta localidad porque el ya citado se va a convertir en referente de la Formación Profesional Integrada en la provincia y no albergará ya alumnos de ESO desde el curso que viene pero tampoco está finalizado el nuevo quinto instituto.
A estas circunstancias que son las más llamativas se suma que las 174 nuevas aulas que hacen falta en la provincia para el curso que viene -estimadas por la propia conselleria de Educación- no se cubren con los pocos centros de nueva construcción que podrán estar disponibles en septiembre. Esto provoca que un tercio de esas aulas de más incrementen el número de barracones el curso próximo, como sucede con el colegio 52 de la playa de San Juan, que no existe pese a que en el documento publicado ayer por la conselleria aparezca en el listado como un centro más.
Como tampoco el quinto instituto de San Vicente está construido, todo apunta a que los alumnos de los cinco colegios que Educación adscribe al IES inexistente acabarán en aulas prefabricadas, tal y como apuntan los delegados del sindicato de enseñanza STEPV. A estas nuevas prefabricadas se suman aproximadamente otro tercio de las 174 unidades que necesita la provincia para el curso que viene, en concreto 64 según los documentos también oficiales de la propia conselleria. Estas aulas se van a habilitar en los centros ya existentes arañando espacios destinados a otras actividades académicas de forma que se masifican más, si cabe, los centros situados en los distritos escolares donde la ratio o número de alumnos por profesor ya ha sobrepasado los límites legales.
Elche protesta por el retraso del nuevo instituto
La Federación Provincial de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA); Gabriel Miró ha mostrado su disconformidad con la adscripción de centros de Primaria a Secundaria en Elche para el próximo curso publicada en el Diario de Oficial de la Generalitat y que contraviene la opinión de la APA del colegio La Alcudia.
El retraso en la construcción del instituto número 11 ha conducido a una adscripción transitoria por la que los alumnos del colegio Jorge Guillén irán al IES Cayetano Sempere, los niños del Sanchís Guarner pasarán al Tirant lo Blanc y los estudiantes del Pla se matricularán en La Asunción. El documento establece además que los alumnos del primer ciclo de la ESO (primer y segundo curso); del colegio La Alcudia deberán ir al IES Tirant Lo Blanc mientras que los de tercer curso acudirán a La Torreta. La comunidad educativa había solicitado que los alumnos de primero y segundo fuesen al Cayetano Sempere. Tras la decisión, la FAPA convocará una asamblea.