CLARA R. FORNER
U
n mes y medio después del polémico desalojo de 65 viviendas del barrio alicantino de Virgen del Carmen, sus habitantes aseguran que la situación ha cambiado "como de la noche al día" en cuestión de seguridad, en imagen e incluso en limpieza. Lo que no ha mejorado son algunos problemas sociales como el hecho de que muchos niños sigan sin escolarizar o que el centro social del barrio siga cerrado.
A simple vista, el cambio más radical se ha producido en los bloques de viviendas donde se produjo el desalojo. Desde el mismo momento en que sus habitantes fueron evacuados, el Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA); comenzó una limpieza a fondo de los edificios, por dentro y por fuera.
El pasado martes la renovación ya era muy visible. Unos operarios eliminaban a presión todo rastro de las pintadas que manchaban las fachadas. También desde la calle se podía apreciar que los pisos están quedando flamantes por dentro: ya no se ven rastros de la suciedad acumulada durante años; las paredes han sido pintadas; el suelo vuelve a brillar; el mobiliario y los electrodomésticos de las cocinas se están renovando y la carpintería reluce.
Fuentes de la Asociación de Vecinos Virgen del Carmen Zona Norte aseguran que, al pasear por las calles "ahora se nota la tranquilidad, ya no hay tantos chillidos, ni frenazos de coches".
La seguridad también ha mejorado pues los residentes en la zona explican que "antes había cada dos por tres tirones de bolsos o robos a gente que paraba en los semáforos" y ahora se camina con más tranquilidad por las calles. En consecuencia, explican los ciudadanos de la zona, desde el día del desalojo los servicios de limpieza "vienen más porque ya no tienen miedo". Aun así, las calles de este barrio siguen estando en peor situación higiénica que el resto de la ciudad y, por ejemplo, nos encontramos unos contenedores de basura, de los que funcionan a pedal, sin tapaderas.
El problema, señalan las citadas fuentes de la Asociación de Vecinos, reside en que el Ayuntamiento no está realizando en materia social un esfuerzo paralelo al del IVVSA, de ahí que en el futuro puedan reproducirse los problemas si no se trabaja con la población. Lo más grave es el hecho de que numerosos niños sigan sin escolarizar, como pudo comprobar este diario cuando visitó las calles de Virgen del Carmen el pasado martes.
La Asociación critica que, con todos los problemas sociales que tiene el barrio, "las puertas del centro social número 5 sigan cerradas a cal y canto". La entidad asegura que "han dejado el barrio desamparado y la única responsable de que el centro social no funcione es la concejala Asunción Sánchez Zaplana".
Familias que han vuelto
Por otra parte, cuatro de las familias que fueron desalojadas ya han vuelto a recibir otra vivienda en Virgen del Carmen, pero la asociación califica de "correcta" esta decisión del IVVSA "porque ahora los han separado y los han puesto a cada uno en un extremo del barrio". Es más, aseguran que estas familias "están vigiladas tanto por la Policía como por los propios vecinos del barrio".
En todo caso, queda mucho por hacer en Virgen del Carmen y los residentes advierten de que "el tráfico de droga ha disminuido pero no ha desaparecido, sino que ahora, en vez de venderla en las casas, lo hacen en la calles Senador Pérez Ferré y el Diputado García Miralles".
Y, mientras tanto, la agrupación vecinal asegura que "tanto la Policía Local como la Nacional brillan por su ausencia, cuando ésta es una zona de riesgo en la que debería haber presencia constante".