EFE
Sobre la reforma del Estatuto de autonomía de Castilla-La Mancha que examinarán las Cortes Generales a partir de abril, Lamata ha indicado: "Creo que saldrá adelante y además este año".
En una entrevista concedida a EFE, el vicepresidente primero y portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha ha argumentado que el nuevo texto para el Estatuto de Autonomía castellanomanchego es "comparable con lo que se ha ido aprobando en otras comunidades autónomas", pero advierte de que habrá que "convencer" de ello al Gobierno de España, al grupo parlamentario socialista "y sobre todo al Partido Popular".
El portavoz del Gobierno regional admite que, tanto en materia de agua como de financiación, la reforma que aprobaron por unanimidad las Cortes de Castilla-La Mancha tiene "algunas propuestas discutibles" pero que éstas se pueden "negociar" dentro del "paquete" que suponen todas ellas.
"El Estatuto es mucho más que la caducidad del trasvase" Tajo-Segura, explica Lamata.
Considera que para pensar en una posible retirada del texto remitido ante reticencias en el Congreso habría que observar "muchos componentes" y "habría que valorar ese conjunto de elementos".
Lamata confía en que el Estatuto sirva para "sumar en España para que España sea más fuerte", pero que "no va a ser Castilla-La Mancha la única que no pueda plantear el tema de agua".
Cree que los ministros y los líderes socialistas "siempre han hecho unas manifestaciones muy prudentes, muy respetuosas con nuestro planteamiento, aunque no nos han dado la razón, pero indirectamente han estado más cerca de nosotros que lejos".
Con dos ejemplos lo expone: primero, la apuesta del Gobierno por el programa AGUA de creación de infraestructuras para el aprovechamiento de los recursos hídricos; y en segundo lugar, su filosofía contraria a nuevos trasvases, como el del Ebro.
"Enfrente -agrega Lamata-, los líderes del PP han hablado de que (el trasvase por el acueducto Tajo-Segura); se mantendría, es su posición oficial".
Para Lamata, otra muestra es que el nuevo Estatuto castellanomanchego incluye la "cogestión en materia de agua" y los últimos meses "se abre camino y el Gobierno la reconoce ya como política propia".
"Vamos a pelear por esa caducidad" del trasvase Tajo-Segura, asegura Lamata, tras considerar que se hizo porque "la inercia de los siglos hizo que a Castilla-La Mancha se la menospreciase".
Lamata expone que el Tribunal Constitucional interpretó de "manera limitativa" el Estatuto valenciano en el precepto que permite a su Gobierno regional gestionar excedentes de agua, sin que eso genere ningún derecho.
Y esto indica que "la dinámica de las comunidades autónomas en España está siendo muy positiva" porque unas "emulan a otras" y se copian ideas "dentro de la solidaridad y el respeto mutuo", por lo que Lamata se declara: "un enamorado de la estructura constitucional".
Según Lamata es una lástima que los gobiernos de Murcia y Valencia hayan "puesto dificultades al desarrollo de las desaladoras", porque si los diputados castellanomanchegos eligieron 2015 como fecha de caducidad para el trasvase es porque entonces la capacidad de agua desalada podría ser tres veces superior a su consumo.
Alerta Lamata de que los embalses de cabecera, Entrepeñas y Buendía, contienen unos 270 hectómetros cúbicos, "casi en la raya" de los 240 en los que por ley se prohíben más trasvases.
El llamado mar de Castilla "está seco" y "es difícil que se recupere", lamenta, mientras reitera que "hay que reasignar dotaciones" porque la del Tajo es "cuenca cedente, que es preferente".