F. J. B.
L
a Conselleria de Turismo ha renunciado a tratar de controlar la calidad que ofrecen los apartamentos que se alquilan en la Costa Blanca al margen del registro oficial -85,3 millones de pernoctaciones en 2007-, según revela el borrador del nuevo decreto de Unidades de Alojamiento Turístico, que la consellera Angélica Such remitió a las asociaciones empresariales el pasado 26 de febrero, y en el que se apuesta por dejar exentas de aplicación de la futura normativa a las cerca de doscientas mil viviendas potencialmente alquilables en la provincia y que están controladas. El decreto suaviza, incluso, el decreto en vigor desde 1993, al no contemplar sanciones para aquellos propietarios que decidan alquilar sus viviendas, que, según la norma actual, pueden resultar multados por los inspectores de la Conselleria. A partir de la aprobación del decreto, también se quedarán fuera los apartamentos que se alquilen ajustándose a la Ley Reguladora de Arrendamientos Urbanos -LAU-; las cabañas, bungalows o mobil-home que se instalen en los cámpings y los hoteles-apartamento, según refleja el borrador enviado, entre otros, a las asociaciones Aptur y Hosbec.
Los empresarios consultados ayer coincidieron al denunciar que "el borrador de decreto que nos ha remitido Turismo anima más a la insumisión que a inscribirse en el registro oficial. Ahora resulta que después de dos años negociando el texto, la solución es legalizar toda la oferta ilegal que nos viene machacando temporada tras temporada". Una fuente autorizada de la patronal aseguró, por otro lado, que "desde finales de 2007 lo único que ha hecho Turismo es aumentar la presión sobre la oferta reglada sin meter mano a los alegales cuando muchos se anuncian en páginas web e incluso hay agencias de viajes que comercializan esta oferta. Tan difícil es ir y pedirles los contratos".
La oferta de alojamiento irregular -la LAU permite alquilar una vivienda siempre que se no oferten servicios turísticos tales como el cambio de lencería, lavandería, mantenimiento...- se ha convertido en los últimos años en uno de los cánceres del subsector de los apartamentos turísticos en la Costa Blanca. La oferta reglada -veinte mil casas sometidas al control de la Administración- debe competir temporada tras temporada en la Costa Blanca con cerca de doscientas mil viviendas que se alquilan de forma "clandestina", lo que incide en la competitividad y en los precios, al no tener que cumplir ninguno de los estándares a los que están sometidos los registrados.
La Costa Blanca se aupó en 2007 a la cabeza del alojamiento no reglado en España, según el Anuario de La Caixa. La provincia registró un total de 85.295.034 pernoctaciones en alojamientos que están fuera del control de la Administración, una cifra muy superior a las registradas por comunidades como Baleares o las provincias de Tenerife, Las Palmas o Barcelona. Alicante ocupó, además, el segundo lugar en cuanto al total de pernoctaciones -regladas y no regladas- con 108,5 millones, sólo por detrás de Baleares, que alcanzó en 2007 los 120 millones. Alicante es, además, la provincia en la que el desequilibrio entre oferta legal y alegal es mayor que en ninguna otra, al tener "sólo" 23 millones de pernoctaciones regladas, el 22% del total de la ocupación.
Plan para ampliar la oferta de VPO para arrendar
La Conselleria de Urbanismo anunció ayer el refuerzo de la Agencia Valenciana del Alquiler, que ya gestiona un total de 970 nuevos inmuebles privados en las tres provincias, "para contribuir así a la reactivación del mercado de viviendas en alquiler en la Comunidad", anunció ayer la directora general de Vivienda María Jesús Rodríguez. Rodríguez aseguró que la gestión pública se ha convertido en una garantía para las dos partes implicadas, propietarios e inquilinos, y que cada vez son más las empresas que apuestan por esta fórmula para sacar sus inmuebles al mercado del alquiler. El plan se complementa con incentivos para que lo promotores construyan VPO de alquiler.