REDACCIÓN
P
oco podían imaginar Zapatero y Rajoy que, tras verse las caras en los dos debates televisivos, acabarían el último día de la campaña electoral en el mismo lugar y por unas circunstancias tan trágicas como un asesinato. Ambos candidatos a la presidencia del Gobierno acudieron ayer a
Mondragón/Arrasate, donde dieron su pésame a la familia del ex edil socialista Isaías Carrasco, cuya capilla ardiente fue instalada en el consistorio.
La Junta de Portavoces de la localidad acordó con el apoyo de todos los partidos, a excepción de ANV que gobierna en minoría este Ayuntamiento, colocar la capilla ardiente en el consistorio. Ésta fue una de las iniciativas planteadas por el grupo municipal socialista a petición de la familia del fallecido.
La capilla ardiente con los restos del ex concejal se instaló a las once menos veinticinco de la noche en el salón de plenos. El féretro con los restos mortales de Isaías Carrasco llegó al Ayuntamiento a esa hora, a hombros de sus compañeros socialistas de Arrasate, entre aplausos continuos.
Allí le esperaban las ejecutivas socialistas de Euskadi, con Patxi López, así como las de comunidades limítrofes como Navarra y La Rioja, familiares y amigos.
Tras la llegada del féretro se abrió al público la capilla ardiente, aunque por expreso deseo de la familia, no se permitió el acceso a los medios de comunicación.
Entre los primeros en llegar al Ayuntamiento tras la llegada de los restos mortales estuvieron el dirigente socialista José Blanco y el secretario general de UGT Cándido Méndez.
El cadáver de Isaías Carrasco llegó después de que se le efectuara la autopsia en el Instituto de Medicina Legal de San Sebastián. El cuerpo de la última víctima mortal de ETA fue trasladado a San Sebastián a las 17.45 horas para que los forenses le practicasen la autopsia, tras lo que volvió a ser conducido a Arrasate.
Los funerales por Isaías Carrasco, que serán de cuerpo presente, se celebrarán a las 17.00 horas de hoy en la parroquia de San Juan Bautista de Arrasate, según fuentes del PSE/EE.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, llegó a las ocho y veinte de la tarde a Arrasate, donde, tras ser recibido con aplausos, se reunió con la ejecutiva socialista en el hotel Mondragón.
También asistieron el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, así como representantes de las Ejecutivas socialistas de Navarra y La Rioja y numerosos cargos públicos del PSOE. Previamente, el presidente del Gobierno se reunió con la madre de Isaías Carrasco, Agustina Miguel, la viuda, María Ángeles, y sus tres hijos, Sandra, Ainara y Adei, a quienes transmitió su condolencia y cariño.
Por su parte, el presidente del PP y candidato a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, llegó a las ocho y media de la noche a Arrasate. Acompañado de María San Gil y de dirigentes populares vascos, Rajoy acudió al Ayuntamiento para visitar la capilla ardiente y dar el pésame a los allegados de la víctima.
El presidente del PP y candidato a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, manifestó su solidaridad y cariño con la familia del edil asesinado "en estos momentos, que son los peores que puede pasar un ser humano".